Acerca de ERP para TOC pediátrico

Desde la década de 1990, los estudios científicos han demostrado repetidamente que el TOC en los niños se puede tratar de manera exitosa y segura con la terapia cognitivo-conductual (TCC), específicamente, un tipo de TCC llamado prevención de exposición y respuesta (ERP). La TCC tiene una tasa de éxito del 65 al 80% en niños y adolescentes, similar a la tasa de éxito en los adultos.

 

¿Por qué es eficaz?

El ERP se basa en la premisa de que el TOC se mantiene y se agrava porque los comportamientos compulsivos (también llamados rituales) y los comportamientos de evitación brindan alivio a la ansiedad. Por ejemplo, cuando Casey, de 8 años, toca los crayones, se preocupa por el veneno. Rápidamente se lava las manos y luego se siente mucho mejor. Casey pronto se entera de que lavarse las manos disminuye su ansiedad. Sin embargo, el TOC de Casey en realidad empeora al lavarse las manos porque le impide aprender que sus obsesiones son improbables y que su ansiedad desaparecerá de forma natural.

 

ERP enseña a los jóvenes con TOC a enfrentar sus miedos mientras se abstienen de las compulsiones. Les ayuda a darse cuenta de que sus miedos obsesivos no se hacen realidad y que la ansiedad que experimentan desaparece como resultado de un proceso conocido como habituación o una disminución gradual de su respuesta de ansiedad. El ERP para Casey implicaría hacerle frente a su miedo de que los crayones sean "venenosos" tocándolos y no lavándose las manos después.

 

Obstáculos al tratamiento

La ERP se considera ampliamente el tratamiento de elección para los niños con TOC. Sin embargo, se estima que la mayoría de los niños y adolescentes con TOC no reciben ERP debido al número limitado de médicos con experiencia en ERP para TOC en niños y adolescentes. Los terapeutas que tratan a niños y adolescentes con TOC deben comprender las necesidades únicas y las capacidades cognitivas de los niños. A menudo, el terapeuta puede verse desafiado por la renuencia de un niño a participar en ERP porque piensa que enfrentar los miedos sin realizar rituales simplemente será demasiado aterrador e imposible. Los niños que no están adecuadamente preparados para el funcionamiento de ERP y lo que implica tienen más probabilidades de volverse ambivalentes o asustados, apartarse de las exposiciones y rehusarse a practicar.

 

El terapeuta debe encontrar una manera de ayudar al niño a superar la incomodidad de abandonar los rituales que parecen protegerlo de miedos abrumadores. Para hacer eso, el terapeuta de ERP debe utilizar un enfoque amigable para los niños que cultive la preparación para el tratamiento antes de apresurarse a ERP. Una parte importante de la preparación para el tratamiento es ayudar a los niños y las familias a comprender cómo los comportamientos compulsivos y la evitación fortalecen el TOC, que el TOC se supera al enfrentar los miedos (exposición), aprender que son falsas alarmas y experimentar la habituación (acostumbrarse a la ansiedad).

 

Las metáforas, analogías y juegos pueden ser útiles para ayudar a los niños a comprender estos conceptos. Cuando los jóvenes comprenden cómo funcionan la exposición y la habituación, están más dispuestos a tolerar la ansiedad inicial experimentada durante la ERP porque saben que aumentará y luego disminuirá. También es importante la participación activa de los padres en el tratamiento del niño. ERP es un tratamiento colaborativo, con el terapeuta, los padres y el niño trabajando juntos como un equipo para superar el TOC.

 

La necesidad de un plan completo

Un plan de tratamiento de ERP está diseñado para mejorar el bienestar general del niño, no solo sus obsesiones y compulsiones. El niño puede necesitar tratamiento para mejorar la autoestima y ayudar a reconstruir las habilidades sociales, las relaciones familiares y el funcionamiento académico. Los síntomas del TOC generalmente deben tratarse primero a menos que otros problemas interfieran con el tratamiento. Por ejemplo, es posible que sea necesario tratar la depresión grave o los conflictos familiares antes de que un niño pueda participar en ERP.

 

 

Fuente: https://kids.iocdf.org

 

¿Cómo es la vida para los adolescentes y niños que tienen TOC?

 

Comprender el especial impacto que tiene el trastorno en sus vidas es importante para ayudarlos a encontrar el tratamiento apropiado. Algunas cuestiones comunes del TOC en los niños y adolescentes son las siguientes:

Rutinas Interrumpidas: El TOC puede hacer la vida diaria muy difícil y estresante para los niños y adolescentes. Por la mañana, sienten que deben hacer sus rituales correctamente, o de lo contrario el resto del día no saldrá bien. Por las noches, tienen que completar todos sus ritos compulsivos antes de dormirse. Algunos niños y adolescentes permanecen despiertos hasta muy tarde debido a su TOC, y están agotados al día siguiente.

Problemas en la Escuela: El TOC puede afectar las tareas, la atención durante las clases, y la asistencia escolar. Si esto sucede, usted debe ser un auxiliar para su niño. Es su derecho, bajo el Individuals with Disabilities Education Act (IDEA) solicitar a la escuela, los cambios que sean necesarios para ayudar a su niño a tener éxito.

Quejas Físicas: El estrés, la mala nutrición, y/o la falta de sueño pueden hacer que un niño se sienta físicamente enfermo.

Relaciones Sociales: El estrés de esconder los rituales de sus compañeros, el tiempo perdido con las obsesiones y compulsiones, y la manera en que reaccionen los amigos a su comportamiento TOC, puede afectar las amistades.

Problemas Con el Autoestima: Los niños y adolescentes tienen miedo de estar “locos” porque su pensamiento es diferente del de sus amigos y familia. Su autoestima puede estar afectada negativamente si el TOC les ha causado vergüenza o se han sentido “raros” o “fuera de control.”

Problemas Con el Manejo de Enojo: Esto sucede cuando los padres no están dispuestos (¡o no están capacitados!) para cumplir con las demandas del TOC del niño. Incluso cuando los padres implementan límites razonables, los niños y adolescentes con TOC pueden ponerse ansiosos y enojarse.

Problemas Adicionales de Salud Mental: Los niños y adolescentes que padecen TOC son más propensos a tener problemas adicionales de salud mental que los que no tienen este trastorno.

A veces estos otros trastornos pueden ser tratados con la misma medicación recetada para el TOC. Depresión, trastornos adicionales de ansiedad, y Trichotillomania pueden mejorar cuando el niño toma medicina anti-TOC. Por otro lado, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (ADHD), trastornos de tics, y trastornos de comportamiento disruptivo usualmente requieren tratamientos adicionales, incluyendo medicación que no es específica para el TOC.

 

 

https://iocdf.org

¿Cómo sé si es el trastorno obsesivo-compulsivo?

No todos los rituales o hábitos son compulsiones. Hay momentos en que todas las personas vuelven a comprobar las cosas. En general, las personas con este trastorno:

  • No pueden controlar sus pensamientos obsesivos o comportamientos compulsivos, incluso cuando reconocen que esos pensamientos o comportamientos son excesivos.

  • Dedican al menos una hora diaria a estos pensamientos obsesivos o comportamientos compulsivos.

  • No sienten placer al realizar conductas o rituales compulsivos, pero pueden sentir un breve alivio de la ansiedad provocada por los pensamientos obsesivos.

  • Experimentan problemas significativos en su vida diaria debido a estos pensamientos o comportamientos.

Algunas personas con trastorno obsesivo-compulsivo también tienen un trastorno de tics. Los tics motores son movimientos repentinos, breves y repetitivos, como parpadeo y otros movimientos de los ojos, muecas faciales, encogimiento de los hombros y espasmos en la cabeza o los hombros. Los tics vocales comunes incluyen sonidos repetitivos de carraspeo, olfateo o gruñidos. Las personas con este trastorno frecuentemente también han sido diagnosticadas con algún trastorno del estado de ánimo o de ansiedad.

Los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo pueden desaparecer y volver a aparecer, disminuir con el tiempo o empeorar. Las personas con este trastorno pueden intentar ayudarse al evitar situaciones que desencadenan sus obsesiones, o al consumir alcohol o drogas para calmarse. Aunque la mayoría de los adultos con trastorno obsesivo-compulsivo reconocen que sus comportamientos compulsivos no tienen sentido, es posible que algunos adultos y la mayoría de los niños no se den cuenta de que son fuera de lo común. Por lo general, los padres o maestros reconocen los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo en los niños.

Si cree que usted o su hijo pueden tener este trastorno, hable con un proveedor de atención médica sobre los posibles síntomas. Si no se trata, el trastorno obsesivo-compulsivo puede interferir en todos los aspectos de la vida.

 

 

Fuente: https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-obsesivo-compulsivo/index.shtml

 

¿Cómo se Trata el TOC?

 
  • Tratamiento para la mayoría de gente con TOC debe involucrar Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR) y/o medicamentos.

  • La mayoría de las personas con TOC (alrededor de 7 de cada 10) se beneficiará de ERP o medicamentos.

¿Qué es Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR)?

La psicoterapia tradicional (o terapia del habla) intenta mejorar la condición psicopatológica ayudando al paciente a desarrollar el “insight” (el conocimiento) en relación a sus problemas. Aunque este abordaje tradicional de la psicoterapia puede — en algún punto — beneficiar al paciente en su recuperación, es importante que las personas con TOC prueben la terapia cognitivo-conductual (TCC) primero, ya que es el tipo de tratamiento que ha demostrado ser el más efectivo.

La TCC consiste en un gran grupo de estrategias terapéuticas. La estrategia más importante de la TCC para el tratamiento del TOC se llama Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR). “Exposición” refiere a la confrontación de los pensamientos, imágenes, objetos, y situaciones a partir de los cuales el paciente se pone ansioso. Al principio, esto no parece correcto. Probablemente ha confrontado estas cosas muchas veces, con el resultado de sentirse ansioso cada vez. Es importante recordar que debe hacer la segunda parte del tratamiento también – “Prevención de la Respuesta.” Cuando el paciente toma contacto con la cosa que lo pone ansioso, podrá escoger no hacer la acción compulsiva. Otra vez, esto puede no parecerle correcto. Quizás ha intentado parar las acciones compulsivas varias veces antes, para sólo ver empeorar la ansiedad. Este último punto es la clave — tiene que continuar con la dedicación de no hacer la acción compulsiva hasta que se note una reducción en la ansiedad. De hecho, es mejor si se dedica a eliminar totalmente la acción compulsiva. La bajada en la ansiedad que experimenta cuando está expuesto y cuando previene la respuesta compulsiva, se llama “habituación.” Tal vez es una idea nueva para alguien con TOC — que la ansiedad puede reducirse si contacta con las cosas que teme y no hace la acción compulsiva.

Otra Manera de Pensar en la EPR

Si piensa en la ansiedad como una especie de información, ¿qué tipo de información le está dando cuando está presente? Que usted está en peligro — o mejor dicho, que hay una posibilidad de que esté en peligro. “La posibilidad” de peligro es importante de considerar aquí. La experiencia de la ansiedad no se siente como una “posibilidad,” se siente como una verdad: “Estoy en peligro.” Éste es uno de los aspectos más crueles de este trastorno. Asume el control de su sistema de alerta, un sistema que sirve para protegerse. Cuando confronta un peligro verdadero, como cruzar la calle y ver a un camión acercándose rápidamente, su cerebro emite información de que está en peligro, a través de la ansiedad. La ansiedad crea una motivación para hacer algo para protegerse. Estas acciones pueden salvar su vida (¡moverse del camino del camión!).

Desafortunadamente con el TOC, ¡su cerebro le comunica que está en peligro todo el tiempo! También en las situaciones en las que se “sabe” que no es probable que algo malo suceda. Ahora, considere sus acciones compulsivas como su intención de mantenerse seguro frente a estas “posibilidades” de peligro. ¿Qué le comunica a su cerebro cuando intenta protegerse? Que podría estar en peligro. En otras palabras, su comportamiento compulsivo exacerba la parte de su cerebro que emite demasiados signos de peligro falso. Para reducir su ansiedad y sus compulsiones, tiene que parar el comportamiento compulsivo. ¿Cuál es el riesgo de no protegerse? Se siente como si estuviera escogiendo ponerse en peligro. La EPR altera su TOC y altera su cerebro porque permite descubrir si realmente estaba en peligro o no.

 

¿Cuán efectivos son los tratamientos para el TOC?

El mejor tratamiento para la mayoría de las personas con TOC debería incluir al menos uno de los cuatro siguientes elementos: una intervención de TCC conocida como Exposición y Prevención de la Respuesta (EPR), un terapeuta calificado, terapia farmacológica, y el apoyo familiar junto con una psicoeducación adecuada.

La mayoría de las investigaciones muestran que, en promedio, al rededor del 70% de los pacientes con TOC se beneficiarán con la terapia cognitivo conductual (TCC) y/o el tratamiento farmacológico. Los pacientes que responden a la medicación usualmente muestran una reducción de síntomas de entre el 40% y el 60%, mientras que los que responden a la TCC habitualmente muestran un porcentaje de entre el 60% y el 80% en la reducción de los síntomas del TOC.

Sin embargo, los pacientes deben tomar la medicación regularmente y participar activamente en la TCC para que los tratamientos funcionen. Desafortunadamente, los estudios muestran que al menos un 25% de los pacientes con TOC se niega a la TCC, y aproximadamente la mitad de los pacientes descontinúan la toma de los medicamentos debido a los efectos secundarios o por otras razones.

¿Cuáles son los obstáculos comunes en el tratamiento eficaz?

Las investigaciones han descubierto que se tarda entre 14 y 17 años desde que empieza el TOC para obtener el tratamiento apropiado.

  • Algunas personas deciden esconder sus síntomas, frecuentemente por vergüenza o miedo de ser estigmatizadas. Por eso, mucha gente con TOC no busca ayuda de un profesional hasta muchos años después del comienzo de sus síntomas.

  • Hasta hace no mucho tiempo atrás, había menos conciencia pública acerca del TOC, por lo cual mucha gente no sabía que sus síntomas representaban una enfermedad que podía ser tratada.

  • La falta de capacitación adecuada por parte de algunos profesionales de la salud, a menudo resulta en un diagnóstico equivocado. Algunos pacientes con síntomas de TOC visitarán varios médicos y pasarán varios años en tratamientos no específicos antes de recibir un diagnóstico correcto.

  • Hay dificultad para encontrar un terapeuta local que pueda tratar el TOC efectivamente.

  • Muchas personas no son capaz de poder pagar por el tratamiento apropiado.

 

 

https://iocdf.org

¿Cuáles son las señales y los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo?

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo pueden tener obsesiones, compulsiones o ambas cosas.

Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes mentales que se repiten y provocan ansiedad. Las obsesiones comunes incluyen:

  • tener miedo a los gérmenes o a contaminarse;

  • ansiedad de olvidar, perder o extraviar algo;

  • sentir temor de perder el control sobre su propio comportamiento;

  • tener pensamientos agresivos hacia los demás o hacia uno mismo;

  • tener pensamientos no deseados, prohibidos o tabúes relacionados con el sexo, la religión o algún daño;

  • desear tener las cosas simétricas o en perfecto orden.

Las compulsiones son comportamientos repetitivos que una persona siente la necesidad de hacer como respuesta a un pensamiento obsesivo. Las compulsiones comunes incluyen:

  • limpiarse o lavarse las manos excesivamente;

  • ordenar u organizar artículos de una forma particular y precisa;

  • comprobar repetidamente las cosas, como asegurarse de que la puerta esté cerrada o que el horno esté apagado;

  • contar compulsivamente.

 

 

 

Fuente: https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-obsesivo-compulsivo/index.shtml

 

Las Obsesiones Comunes en el TOC

Contaminación

  • Fluidos corporales (Ejemplos: orina, heces)

  • Bacterias/ enfermedades (Ejemplos: Herpes, VIH)

  • Contaminantes ambientales (Ejemplos: amianto, radiación)

  • Químicos de la casa (Ejemplos: productos de limpieza, solventes)

  • Suciedad

 

Perder el Control

  • Miedo de dañarse

  • Miedo de dañar a otros

  • Miedo de imágenes violentas en su mente

  • Miedo de insultar o usar palabras malas

  • Miedo de robar

 

Perfeccionismo

  • Preocupación con la simetría o exactitud

  • Preocupación con la necesidad de saber o recordar

  • Miedo de perder u olvidar información importante al tirar algo

  • Incapacidad de decidir si guardar o descartar ciertas cosas

  • Miedo de perder las cosas

 

Daño

  • Miedo de ser responsable de una acción terrible(Ejemplos: incendio provocado, robo)

  • Miedo de dañar a otros por no ser lo suficientemente cuidadoso (Ejemplo: dejar caer algo en el suelo que pueda ocasionar que alguien se resbale y se lastime)

 

Pensamientos Sexuales No Deseados

  • Pensamientos o imágenes sexuales, perversas, o prohibidas

  • Impulsos sexuales, perversos, o prohibidos

  • Obsesiones acerca de la homosexualidad

  • Obsesiones sexuales que involucren niños o incesto

  • Obsesiones de comportamientos sexuales agresivos hacia otra gente

 

Obsesiones Religiosas (Conocido como “Scrupulosity” o escrupulosidad)

  • Preocupación por ofender a Dios o blasfemar

  • Preocupación excesiva por la moralidad

 

Otras Obsesiones

  • Preocupación por contraer una enfermedad (no por contaminación)

  • Ideas supersticiosas de números de suerte o ciertos colores

 

Las Compulsiones Comunes en el TOC

Limpiar y Lavar

  • Lavarse las manos demasiado o de una manera específica

  • Rutina de baño, lavado de dientes, o acicalado excesivo

  • Limpiar los objetos de la casa demasiado

  • Hacer algo para prevenir el contacto con los contaminantes

 

Revisar

  • Revisar que no ha dañado/no dañará a otra gente

  • Revisar que no se ha dañado/no se dañará a si mismo

  • Revisar que nada terrible haya pasado

  • Revisar que no ha cometido un error

  • Revisar aspectos de la condición física o del cuerpo

 

Repetir

  • Volver a leer o escribir

  • Repetir actividades rutinarias (Ejemplos: entrar o salir de cuartos, pararse o sentarse en sillas)

  • Repetir movimientos del cuerpo (Ejemplos: tocar algo, parpadear)

  • Repetir las actividades en múltiplos (Ejemplos: hacer algo tres veces porque el numero tres es un numero “bueno, correcto, o seguro”)

 

Compulsiones Mentales

  • Revisión mental de eventos para prevenir daño (a otra gente, a si mismo, para prevenir consecuencias terribles)

  • Rezar para prevenir daño (a si mismo, a otra gente, para prevenir consecuencias terribles)

  • Contar durante una acción para terminar en un número “bueno, correcto, o seguro”

  • Cancelar, deshacer, o borrar (Ejemplos: sustituir una “mala” palabra por una “buena” para borrarla)

 

Otras Compulsiones

  • Coleccionar cosas que resultan en mucho desorden (conocido como “acaparamiento” o “hoarding”)

  • Organizar y arreglar las cosas hasta que se “siente correcto”

  • Decir, preguntar, o confesar para recibir un consuelo (o reaseguro).

  • Evitar situaciones que pueden evocar las obsesiones

 

 

 

Fuente: https://iocdf.org

 

¿Qué remedios ayudan a combatir el TOC?

La mayoría de las medicinas que ayudan con el TOC son conocidas como antidepresivos. Ocho de estas medicinas funcionaron bien en los estudios:

  • Fluvoxamine (Luvox®)

  • Sertraline (Zoloft®)

  • Citalopram (Celexa®)

  • Escitalopram (Lexapro®)

  • Fluoxetine (Prozac®)

  • Paroxetine (Paxil®)

  • Clomipramine (Anafranil®)

  • Venlafaxine (Effexor®)

¿Han sido comprobadas estas medicinas?

Anafranil es el antidepresivo que ha estado más tiempo en el mercado y es el que más ha sido estudiado. Hay más y más evidencia de que las otras medicaciones también son efectivas. Además de estas medicinas tan estudiadas, hay cientos de casos de otras medicinas que ayudan. Por ejemplo, duloxetine (Cymbalta®) ha ayudado a algunos pacientes con TOC, que no han respondido a las otras medicinas. Aparentemente, para la mayoría de la gente, se requieren dosis altas de estas medicaciones para que funcionen. Los estudios actuales sugieren que serían necesarias las siguientes dosis:

  • Fluvoxamine (Luvox®) – hasta 300 mg/día

  • Sertraline (Zoloft®) – hasta 200 mg/día

  • Citalopram (Celexa®) – hasta 80 mg/día

  • Escitalopram (Lexapro®) – hasta 40 mg/día

  • Fluoxetine (Prozac®) – 40-80 mg/día

  • Paroxetine (Paxil®) – 40-60 mg/día

  • Clomipramine (Anafranil®) – hasta 250 mg/día

  • Venlafaxine (Effexor®) – hasta 375 mg/día

¿Cómo funcionan estas medicinas?

Todavía no es muy claro por qué estas medicinas particulares ayudan con el TOC. Sabemos que cada una de estas medicinas afecta un químico específico en el cerebro llamado serotonina. La serotonina es usada por el cerebro como un mensajero entre los partes diferentes. Si su cerebro no tiene suficiente serotonina, su cerebro no está funcionando bien. Añadir estas medicinas a su sistema puede ayudar a estimular la serotonina y mejorar el funcionamiento de su cerebro.

¿Hay efectos secundarios?

Cada una de estas medicinas tiene efectos secundarios. La mayoría de los pacientes experimenta uno o más efectos secundarios. El paciente y el médico deben sopesar los beneficios y los efectos secundarios de la medicación. Es importante que el paciente sea abierto a los problemas que puede causar la medicina. A veces una modificación en la dosis o un cambio en el horario en que lo toma es todo lo que se requiere para mejorar los problemas.

¿Debo tomar estas medicinas sólo cuando me siento estresado?

No. Esto es un error común. Estas medicinas deben tomarse diariamente. No son las medicinas típicas de anti-ansiedad (que se utilizan cuando se siente alterado o ansioso). Es mejor no perder ni una dosis si es posible, pero a veces una dosis perdida es recetada por el médico para ayudar a manejar los efectos secundarios.

¿Y si siento que he fracasado porque necesito una medicina para ayudarme?

Una manera de pensar en el uso de medicación para el TOC es comparar su enfermedad con un trastorno médico, como la diabetes. El TOC es un trastorno del cerebro y una enfermedad médica. Así como un diabético necesita insulina para vivir una vida normal, algunos pacientes con TOC necesitan medicina para funcionar normalmente.

¿Cuánto tiempo requieren las medicinas para funcionar?

Es importante no dejar de tomar una medicina hasta que la haya tomado tal como fue recetada, durante 10 a 12 semanas. Muchos pacientes no sienten los efectos positivos durante las primeras semanas de tratamiento, pero después mejoran muchísimo.

El problema principal de usar únicamente la medicación para tratar el TOC es que es posible que usted no sepa si las medicinas están funcionando si no hace el tratamiento de TCC. Alguna gente tiene una respuesta positiva a la medicina sin TCC / EPR, pero la mayoría de los pacientes pueden mejorar y no saber si su TOC se ha convertido en un hábito o un estilo de vida. Una manera de pensarlo es el hecho de que la medicina puede ayudar a corregir el problema químico o neurológico en el cerebro, pero hace falta terapia de comportamiento para ayudar a corregir las acciones que se han arraigado al estilo de vida. Por lo tanto, está recomendado que todos los pacientes con TOC reciban TCC / EPR, y la mayoría de los pacientes utilicen una combinación de TCC / EPR y medicación. Esto maximiza la posibilidad de una buena respuesta. La mayoría de los expertos de TOC que tratan muchos pacientes estarían de acuerdo con este método.

¿Necesito otros tratamientos aparte de las medicinas?

La mayoría de psiquiatras y terapeutas de TOC creen que combinar el tratamiento de comportamiento, que consiste en la Exposición y Prevención de la Respuesta, junto con la medicina es el método más efectivo.

Fuente: https://iocdf.org

 

Medición de los síntomas obsesivo-compulsivos: herramientas y técnicas comunes

Con el creciente reconocimiento de la prevalencia y la gravedad del trastorno obsesivo compulsivo (TOC), se ha prestado mayor atención a su evaluación y tratamiento en los últimos años. Actualmente, se utilizan varios métodos diferentes para evaluar los síntomas obsesivo compulsivos, incluidas las entrevistas de diagnóstico, los inventarios administrados por el médico, las medidas de autoinforme y las medidas de informe de los padres. De hecho, en los últimos años, se han desarrollado y / o publicado numerosas medidas de TOC. Desafortunadamente, no es posible mencionar todos estos; por lo que este artículo se limita a una descripción general de las medidas utilizadas en nuestras clínicas de TOC para niños y adultos en la Universidad del Sur de Florida, con miras a lo que uno podría esperar en su visita inicial a un proveedor.

 

Entrevistas de diagnóstico

El uso de entrevistas de diagnóstico estructuradas para la evaluación del TOC pediátrico es bastante común en los estudios de investigación (pero no es infrecuente en la práctica clínica general). Las entrevistas de diagnóstico se pueden utilizar para asignar diagnósticos y diferenciar entre otros posibles diagnósticos. Estas entrevistas facilitan las decisiones de diagnóstico mediante el uso de preguntas específicas para evaluar los síntomas de acuerdo con los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta edición (DSM-IV). Dentro de nuestra clínica utilizamos el Programa de entrevistas para trastornos de ansiedad para el DSM-IV para adultos y el Programa de entrevistas para los trastornos de ansiedad para las versiones para niños y padres del DSM IV para niños y adolescentes. Otra entrevista de uso común es la entrevista clínica estructurada para el DSM-IV. Cada uno de estos se divide en secciones por trastornos. Las preguntas detalladas sobre cada trastorno se administran solo si se encuentran los criterios preliminares. Cada entrevista suele tardar entre 60 y 120 minutos en administrarse.

 

Instrumentos calificados por médicos

El uso de un inventario calificado por un médico permite a las personas capacitadas realizar calificaciones informadas sobre el deterioro y la angustia relacionados con el TOC en comparación con los casos que han visto. Quizás el instrumento de evaluación más utilizado en entornos clínicos y de investigación es la escala obsesivo-compulsiva de Yale-Brown (Y-BOCS) y su contraparte para los niños, la escala infantil obsesiva-compulsiva de Yale-Brown. El Y-BOCS y el CY-BOCS se realizan en un formato de entrevista con un médico capacitado y miden los síntomas y la gravedad del TOC durante la semana anterior. El Y-BOCS y CY-BOCS constan de varias partes, que incluyen elementos que preguntan la presencia de diversas obsesiones y compulsiones y elementos que evalúan la gravedad de los síntomas. Por ejemplo, hay preguntas sobre cuánto tiempo toman las obsesiones y compulsiones, así como cuánta angustia causan. El médico determina las puntuaciones de todos los elementos sobre la base del informe de los padres / cónyuge del informe de la persona y las observaciones del comportamiento.

 

Instrumentos de autoinforme

Las medidas de autoinforme tienen varias ventajas en la evaluación del TOC, ya que generalmente se pueden completar de forma rápida, independiente y administrada a varias personas a la vez. Son útiles como cuestionarios de detección y a menudo se emplean para identificar posibles participantes en la investigación y candidatos para el tratamiento. Además, las personas pueden sentirse más cómodas completando medidas de forma independiente. Esto puede proteger contra la notificación insuficiente (o la notificación excesiva) de los síntomas que a veces se observa durante una entrevista administrada por un médico. Sin embargo, existen algunas desventajas. Por ejemplo, el estilo de respuesta de un individuo puede afectar su evaluación de los síntomas basándose en diferentes interpretaciones de elecciones, como "a veces" o "a menudo". Además, algunos encuestados pueden tener dificultades para comprender el formato o la redacción del cuestionario, mientras que otros pueden no tener la debida atención al completar el cuestionario. Finalmente, la amplia y variable gama de síntomas en el TOC puede resultar en una subestimación de la discapacidad de una persona, porque los síntomas específicos y / o idiosincrásicos pueden no estar incluidos en las medidas.

 

En la Clínica de TOC de la Universidad del Sur de Florida, utilizamos el Inventario de obsesión compulsiva de Florida (FOCI) y el Inventario de obsesión compulsiva revisado (OCI-R) para la autoevaluación de los síntomas. En el FOCI hay una lista de verificación de síntomas y cinco preguntas que evalúan la gravedad y el deterioro de los síntomas. En la lista de verificación, el individuo marca la presencia o ausencia de 20 obsesiones y compulsiones comunes (diez cada una). En los ítems de severidad, el individuo califica la severidad acumulada de los síntomas endosados ​​en cinco ítems, tiempo ocupado, interferencia, angustia, resistencia y grado de control. El OCI-R es un cuestionario de autoinforme de 18 ítems basado en el OCI anterior de 84 ítems. Los participantes calificaron el grado en que se sintieron molestos o angustiados por síntomas específicos del TOC en el último mes.

 

Además de FOCI y OCI-R, existen otros instrumentos de autoinforme ampliamente utilizados. El Yale-Brown OEscala bsesivo-compulsiva: el autoinforme mide simultáneamente la presencia y la gravedad de los síntomas que se informan comúnmente. El formulario abreviado del inventario obsesivo de Leyton es una medida de autoinforme de 30 elementos apropiada para niños y adultos. La presencia de síntomas comunes se responde en una escala de sí / no. El Inventario Obsesivo Compulsivo de Maudsley contiene 30 elementos verdaderos o falsos para evaluar la presencia de obsesiones y compulsiones comunes. Finalmente, el Inventario de Padua revisado es una medida de autoinforme de 39 ítems de obsesiones y compulsiones calificadas en una escala de cinco puntos según el grado de perturbación.

 

Otras medidas

Para complementar las medidas anteriores, a menudo se entregan otros cuestionarios. En los niños, es muy común que los padres califiquen el comportamiento de sus hijos en cuestionarios como la Escala de impacto obsesivo compulsivo infantil o el Inventario obsesivo compulsivo infantil. El primero evalúa la presencia y gravedad de los síntomas; este último cuestiona el deterioro relacionado con el TOC Los cuestionarios sobre la participación de la familia en los síntomas, como la Escala de acomodación familiar (FAS), también se dan comúnmente a los miembros de la familia. El FAS evalúa en qué medida los demás se adaptaron a las obsesiones y compulsiones del paciente al brindar tranquilidad o la ayuda necesaria para completar las compulsiones, disminuir las expectativas de comportamiento, modificar las actividades o rutinas familiares y / o ayudar al niño a evitar objetos, lugares o experiencias que puedan causar él o ella angustia.

 

¿Qué causa el trastorno obsesivo-compulsivo?

No se conocen las causas exactas del trastorno obsesivo-compulsivo. Sin embargo, varios factores están asociados con una mayor probabilidad de tenerlo.

La genética es un factor asociado con el trastorno obsesivo-compulsivo. Hay estudios que han demostrado que tener un pariente de primer grado (padre, madre, hermanos o hijos) con este trastorno se relaciona con una mayor probabilidad de desarrollarlo. Los científicos no han identificado ningún gen o conjunto de genes que definitivamente den origen al trastorno obsesivo-compulsivo, pero se están realizando estudios que exploran la relación entre la genética y este trastorno.

Además de la genética, hay otros factores biológicos que pueden influir. Los estudios de imágenes cerebrales han demostrado que las personas con trastorno obsesivo-compulsivo a menudo presentan diferencias en la corteza frontal y las estructuras subcorticales del cerebro. Estas áreas cerebrales fundamentan la capacidad de controlar el comportamiento y las respuestas emocionales. Los investigadores también han descubierto que varias áreas del cerebro, redes cerebrales y procesos biológicos desempeñan una función esencial en los pensamientos obsesivos, el comportamiento compulsivo y el temor y la ansiedad asociados. Se están realizando investigaciones para comprender mejor la conexión entre los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo y ciertas partes del cerebro.

Algunos estudios han informado que existe una relación entre el trauma infantil y los síntomas obsesivo-compulsivos. Es necesario investigar más al respecto para comprender esta relación.

Los niños que desarrollan una aparición repentina del trastorno obsesivo-compulsivo o cuyos síntomas empeoran después de una infección estreptocócica pueden recibir el diagnóstico de PANDAS, el acrónimo en inglés para un grupo de trastornos pediátricos neuropsiquiátricos autoinmunes asociados con infecciones estreptocócicas.

 

 

https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastorno-obsesivo-compulsivo/index.shtml

 

Las obsesiones sexuales y el TOC

La imagen que más se asociada con el TOC o trastorno obsesivo-compulsivo es la de una persona que se lava las manos de manera compulsiva o que evita tocar a los demás porque tiene miedo a los gérmenes. Lo que es menos conocido es la persona que evita tocar a los demás porque le preocupa que pudiera ser sexualmente inapropiado. Pero esto también puede ser un síntoma del TOC.

De hecho, las “obsesiones sexuales”, como se las llama, son un componente poco comprendido del TOC que no son infrecuentes en los adolescentes e incluso en los niños, señala Jerry Bubrick, experto en TOC y psicólogo clínico del Child Mind Institute. Y además suelen aislar de manera particular a los niños que las tienen, porque se avergüenzan de tener pensamientos sexuales que consideran perturbadores.

 

Tipos de obsesiones sexuales

Las obsesiones sexuales pueden tomar muchas formas diferentes. Una de las más comunes está relacionada con la homosexualidad. Una joven que es heterosexual podría obsesionarse con la idea de que es homosexual. Puede que tenga todas las razones para creer que es heterosexual (siempre se ha enamorado de las estrellas de cine masculinas, incluso podría tener novio), pero comienza a preguntarse: ¿Y si soy homosexual? ¿Qué pasa si me atrae esa chica? ¿Eso significa que soy homosexual? Los niños con esta obsesión pueden intentar “probarse” mirando fotos de estrellas del pop y tratando de evaluar si las encuentran atractivas o no.

O un niño podría preocuparse por haber hecho o por hacer algo sexual sin consentimiento. Esto puede ser algo tan pequeño como preocuparse por haber ofendido a una compañera al rozarla inadvertidamente en un pasillo lleno de gente. O podría estar atormentado por la preocupación de cometer una violación. Puede que en realidad no tenga ningún deseo de cometer una violación, pero la sola posibilidad de que podría, es aterradora para él. Tal vez camine con las manos en los bolsillos y mantenga una distancia de las personas mayor que lo normal, con el fin de reducir el riesgo de que pueda hacer algo inapropiado.

Las personas con obsesiones sexuales también podrían preocuparse por tener deseos sexuales tabú, como la pedofilia o el incesto. Al igual que en los otros ejemplos, en realidad no experimentan estos deseos, pero están perturbados por la posibilidad de tenerlos. Estos niños pueden evitar a toda costa quedarse a solas con los miembros de su familia o con otros niños.

Angustia y diagnóstico

Las obsesiones sexuales son como cualquier otra obsesión del TOC, en el sentido de que son pensamientos no deseados e intrusivos que angustian profundamente a la persona que los experimenta. Es posible que los niños no puedan concentrarse en clases o socializar normalmente debido a la naturaleza incesante de sus pensamientos. Pero con los pensamientos sexuales hay un elemento adicional de vergüenza. “Creo que los niños están mucho más asustados por esta obsesión que por otras, especialmente porque va en contra de su naturaleza”, dice el Dr. Bubrick. Las obsesiones hacen que los niños duden de ser buenas personas, o los llevan a cuestionar aspectos básicos de su identidad como su orientación sexual.

También puede ser difícil para estos niños obtener ayuda. “Las obsesiones sexuales generalmente se malinterpretan en el campo de la salud mental”, señala el Dr. Bubrick. “Las personas piensan erróneamente que no son parte del TOC debido a su naturaleza sexual”.

Los médicos que desconocen que las obsesiones sexuales pueden ser parte del TOC podrían malinterpretar los síntomas, pensando que son deseos reales y no una fuente de ansiedad extrema. Esta confusión puede verse agravada por el hecho de que los niños que experimentan los síntomas también pueden estar preocupados por el hecho de que éstos revelen deseos reales.

“Esto es igual que con otras obsesiones. La diferencia es que cuando los niños las tienen, sienten mucha ansiedad y angustia, y empiezan a evitar las situaciones que provocan esos pensamientos”, explica el Dr. Bubrick. “Los pedófilos buscan activamente situaciones para estar a solas con los niños y les gustan esas experiencias, mientras que las personas con TOC que tengan este tipo de obsesiones sentirán una culpa y vergüenza extremas. Evitarán esas situaciones y se sentirán mal con ellos mismos tan solo por pensarlo”.

Búsqueda de consuelo

La búsqueda compulsiva de consuelo es a menudo un síntoma del TOC, y es algo que hacen muchos de los niños que luchan contra las obsesiones sexuales. Un ejemplo común de esto podría ser buscar de manera ansiosa y reiterada el consuelo de parte de los miembros de la familia. La repetición de preguntas como “esto no significa que soy homosexual, ¿verdad?” podría ser la primera pista para un padre de que algo anda mal.

Los niños también pueden intentar tranquilizarse a ellos mismos de manera reiterada. Es posible que traten de estar hipervigilantes de cuándo se sienten excitados. Podrían intentar “probarse” a sí mismos al mirar imágenes para “demostrar” si su obsesión refleja o no un deseo real. Otros podrían ir en la dirección opuesta y evitar enérgicamente mirar imágenes o ir a lugares donde las personas podrían estar físicamente expuestas, como la playa.

Las compulsiones pueden variar de un niño a otro. “A veces son muy elocuentes sobre las obsesiones y, a veces, son muy callados y no nos enteramos hasta que preguntamos”, dice el Dr. Bubrick.

Tratamiento para las obsesiones sexuales

El tratamiento para el TOC es algo llamado terapia de exposición y prevención de respuesta (ERP, por sus siglas en inglés). La ERP funciona exponiendo a los niños a las cosas que les causan ansiedad, de forma gradual y en un entorno seguro. Durante la exposición, el niño aprenderá a tolerar la ansiedad que siente, y con el tiempo, descubrirá que su ansiedad realmente ha disminuido y que está listo para asumir exposiciones más desafiantes.

Para asegurarse de que el tratamiento no sea demasiado difícil, el médico comenzará por ayudar al niño a trazar un mapa de sus síntomas, clasificando las cosas que le causan ansiedad, desde un leve estrés hasta un impedimento mayor. Luego abordarán los síntomas uno por uno.

En el caso de un niño que se siente ansioso por tocar a otras personas, es posible que comiencen haciendo que toque a alguien en el brazo para llamar su atención. Luego podrían pasar a estrechar la mano de otra persona, y finalmente a abrazar a alguien.

Para un niño que tiene la obsesión de que podría ser homosexual, el médico puede pedirle que mire fotos de estrellas de cine en una revista, lea una historia con un personaje homosexual y clasifique a las diez mejores estrellas de cine masculinas. Si el niño tiene cierta ansiedad socialporque le preocupa hacer cosas que las personas puedan interpretar como homosexuales, podría ir a la sección de libros LGBTQ de una librería y mirar los libros.

Para un niño que tiene miedo de sentirse atraído por su padre, las exposiciones pueden incluir mirar fotos de su padre, escuchar una grabación de su padre hablando y estar en una habitación con su padre, todo sin sentir ansiedad.

“Puede imaginarse cuántos trastornos pueden causar estas obsesiones en el contexto de un niño o un adolescente”, dice el Dr. Bubrick. “Caminar por los pasillos, estar entre grandes multitudes, las fiestas de pijamas, las actividades después de la escuela, pasar tiempo con la familia, todo esto puede ser difícil”. Las obsesiones pueden sentirse desesperanzadoras para las familias y los niños que luchan contra ellas. Pero con el tratamiento adecuado, los niños pueden aprender a manejar sus síntomas y después pueden volver a ser solo niños.

 

https://childmind.org/article/obsesiones-sexuales-y-toc/

 

Teleterapia TOC en Tiempos de COVID-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el brote de coronavirus (COVID-19) una pandemia. En respuesta, alrededor del mundo, los expertos en salud pública han pedido a la población y a las organizaciones tomar acciones pertinentes para prevenir y restringir la transmisión de esta enfermedad en las comunidades. De la misma manera, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) ha recomendado a los proveedores de atención médica comenzar a proporcionar sus servicios remotamente, para ayudar a frenar la propagación del COVID-19.

Si usualmente ves a un terapeuta o psiquiatra para sesiones presenciales, probablemente ellos ya te han contactado para informarte acerca de una transición temporal de tu terapia regular a sesiones remotas utilizando videotelecoferencias. Recibir terapia de esta manera suele llamarse “teleterapia”, y ha sido bastante utilizada en la última década para brindar atención de salud mental con buenos resultados en adultos y niños con TOC. 

Si tu terapeuta no te ha contactado aún para discutir sobre la  teleterapia, puedes pensar en sugerir esta nueva modalidad como una opción. 

Estudios han encontrado que las teleconferencias en video pueden ser un medio efectivo para que el terapeuta aplique la terapia exposición y prevención de respuesta (ERP) para niños y adultos con TOC.

 

https://iocdf.org/es/covid19/teleterapia-en-tiempos-de-covid-19/

 

Factores de riesgo

Genética

 

Los estudios sobre gemelos y familias han demostrado que las personas con parientes de primer grado (como un padre, un hermano o un hijo) que tienen TOC tienen un mayor riesgo de desarrollar TOC. El riesgo es mayor si el familiar de primer grado desarrolló TOC cuando era niño o adolescente. La investigación en curso continúa explorando la conexión entre la genética y el TOC y puede ayudar a mejorar el diagnóstico y el tratamiento del TOC.

 

Estructura y funcionamiento del cerebro

 

Los estudios de imágenes han mostrado diferencias en la corteza frontal y las estructuras subcorticales del cerebro en pacientes con TOC. Parece haber una conexión entre los síntomas del TOC y las anomalías en ciertas áreas del cerebro, pero esa conexión no está clara. La investigación aún está en curso. Comprender las causas ayudará a determinar tratamientos específicos y personalizados para tratar el TOC.

 

Ambiente

 

En algunos estudios se ha informado de una asociación entre el trauma infantil y los síntomas obsesivo-compulsivos. Se necesita más investigación para comprender mejor esta relación.

 

En algunos casos, los niños pueden desarrollar TOC o síntomas de TOC después de una infección estreptocócica; esto se denomina Trastornos neuropsiquiátricos autoinmunitarios pediátricos asociados con infecciones estreptocócicas (PANDAS). 


 

https://www.nimh.nih.gov/health/topics/obsessive-compulsive-disorder-ocd/index.shtml

 

Mitos y Verdades sobre TOC

MITO: TODOS SOMOS “UN POCO TOC” A VECES.
VERDAD:
El TOC no es una peculiaridad de la personalidad o un rasgo de carácter, es una condición de salud mental muy real que afecta alrededor de 2 a 3 millones de adultos y medio millón de jóvenes, solo en los EE. UU. Si bien muchas personas pueden tener rasgos obsesivos o compulsivos, TOC significa trastorno obsesivo compulsivo, y las personas a las que se les diagnostica TOC no pueden simplemente "apagarlo". La investigación ha demostrado que sus cerebros están conectados de manera diferente a los cerebros de las personas sin TOC y, como tal, el TOC influye fuertemente en sus pensamientos y acciones.

 

MITO: EL TOC NO ES TAN GRANDE, LA GENTE SOLO NECESITA RELAJARSE Y NO PREOCUPARSE TANTO.

VERDAD: Tener TOC no es simplemente una reacción exagerada al estrés de la vida. Si bien las situaciones estresantes pueden empeorar las cosas para las personas con TOC, no causan TOC. Las personas con TOC enfrentan una ansiedad severa, a menudo debilitante, por una serie de cosas, llamadas "obsesiones". Este nivel de preocupación y miedo extremos puede ser tan abrumador que obstaculiza su capacidad para funcionar. Para tratar de superar esta ansiedad, las personas con TOC utilizan "compulsiones" o rituales, que son acciones o comportamientos específicos. Estas compulsiones no son actividades que una persona con TOC hace porque quiere, sino porque siente que debe hacerlo para aliviar sus miedos. El TOC no se trata de lógica, se trata de ansiedad y tratar de aliviar esa ansiedad.

 

MITO: EL TOC SE TRATA SOLO DE LAVARSE LAS MANOS, LIMPIAR Y MANTENERSE ORDENADO.

VERDAD: Los desencadenantes relacionados con la limpieza y los síntomas relacionados con el lavado constituyen solo una pequeña parte del rango de los desencadenantes y síntomas del TOC. Las personas con TOC pueden tener obsesiones relacionadas con una amplia variedad de cosas, como perder el control, lastimar a otros, pensamientos sexuales no deseados y muchas más. De manera similar, la ansiedad causada por estas obsesiones puede reducirse mediante diferentes compulsiones, como "revisar" (por ejemplo, volver a revisar las cerraduras de las puertas, asegurarse repetidamente de que el horno está apagado), "repetir" (por ejemplo, realizar la misma acción o ritual una y otra vez para asegurarse de que se hizo "correctamente") y "contar" (por ejemplo, hacer cosas en ciertos números, contar elementos hasta ciertos números).

 

MITO: LAS PERSONAS CON TOC SON SIMPLEMENTE “EXTRAÑAS”, “NEURÓTICAS” O “LOCAS” Y NO HAY ESPERANZA DE QUE LIDERAN VIDAS FELICES Y FUNCIONALES.

VERDAD: Con el tratamiento adecuado, es muy posible que las personas con TOC lleven una vida plena y productiva. Muchas personas responden positivamente a la terapia conductual y / o la medicación. Específicamente, la prevención de exposición y respuesta o ERP se considera el tratamiento de primera línea para el TOC. Además, también se pueden recomendar medicamentos (como antidepresivos como los ISRS) para las personas con TOC. La terapia familiar también puede ser muy beneficiosa, ya que los miembros de la familia (incluidos los padres, hermanos y cónyuges) a menudo juegan un papel importante en la recuperación. Finalmente, muchas personas informan que los grupos de apoyo son muy útiles. Los grupos de apoyo brindan un lugar seguro y comprensivo para que las personas con TOC se sientan menos solas, así como para enseñar y aprender de sus compañeros. Las personas con TOC utilizan una o varias de estas opciones para ayudarles a controlar su TOC, así como el apoyo y la comprensión de sus seres queridos.

 

Fuente: https://iocdf.org/wp-content/uploads/2014/10/OCDMyth-Handout-092313.pdf

 

25 consejos para tener éxito en tu tratamiento de TOC

Este artículo se publicó inicialmente en la edición de verano de 2014 del Boletín OCD (de la Fundación Internacional de TOC). Fue escrito por Fred Penzel, PhD, Psicólogo / Director Ejecutivo; Servicios psicológicos de Western Suffolk. Miembro de la Junta Asesora Científica y Clínica de IOCDF. 

El autor, escribió originalmente esta lista para sus propios pacientes y luego se dio cuenta que podía ser útil para otras personas que están comenzando un tratamiento.

 

1. Siempre espere lo inesperado. Puedes tener un pensamiento obsesivo en cualquier momento y lugar. No se sorprenda cuando se produzcan nuevos o antiguos. No dejes que te desanime. Esté preparado para usar sus herramientas de terapia en cualquier momento y en cualquier lugar. Además, si aparecen nuevos pensamientos, asegúrese de decírselo a su terapeuta para que pueda mantenerlos informados.

 

2. Esté dispuesto a aceptar riesgos. El riesgo es una parte integral de la vida y, como tal, no se puede eliminar por completo. Recuerde que no recuperarse es el mayor riesgo de todos.

 

3. Nunca busque la seguridad de usted mismo o de los demás. En lugar de eso, dígase a sí mismo que lo peor sucederá, está sucediendo o ya sucedió. La tranquilidad anulará los efectos de cualquier tarea de terapia en la que la use y evitará que mejore. Buscar consuelo es una obligación, no importa cómo intente justificarlo.

 

4. Siempre esfuércese por estar de acuerdo con todos los pensamientos obsesivos; nunca los analice, cuestione ni discuta con ellos. Las preguntas que plantean no son preguntas reales y no hay respuestas reales para ellas. Trate de no ser demasiado detallado cuando esté de acuerdo, simplemente diga que los pensamientos son verdaderos y reales.

 

5. No pierda el tiempo tratando de prevenir o no pensar en sus pensamientos. Esto solo tendrá el efecto contrario y conducirá a tener más pensamientos. Los estudios han demostrado que no es posible detener o rechazar determinados pensamientos de forma eficaz. Tu lema debe ser: "Si quieres pensar menos en ellos, piensa más en ellos".

6. Trate de no ser un pensador en blanco y negro, todo o nada; no se diga a sí mismo que un error significa que ahora es un fracaso total. Si resbala y hace una compulsión, siempre puede darle la vuelta y hacer algo para cancelarla. La buena noticia es que estará en esto a largo plazo y siempre tendrá otra oportunidad. Es normal cometer errores al aprender nuevas habilidades, especialmente en terapia. Le pasa a todo el mundo de vez en cuando. Acéptalo. Incluso si tienes un gran revés, no dejes que te desanime. Recuerde el dicho: "Un desliz no es una recaída". Esto significa que nunca volverás al punto de partida. Para hacer eso, tendrías que olvidar todo lo que has aprendido hasta ese momento, y eso realmente no es posible. También recuerde los dichos, "Nunca confundas una sola derrota con una derrota final", (F. Scott Fitzgerald) y como dicen en AA, "Siempre puedes comenzar tu día de nuevo".

 

7. Recuerde que tratar sus síntomas es responsabilidad suya. No involucre a otros en su tarea de terapia (a menos que su terapeuta se lo indique) ni espere que lo presionen o lo motiven. No siempre estarán ahí cuando los necesite, pero USTED siempre estará ahí para USTED.

 

8. No se impaciente demasiado con su progreso ni se compare con otra persona. Todos van a su propio ritmo. En su lugar, trate de concentrarse simplemente en llevar a cabo la tarea de terapia de cada día, un día a la vez.

 

9. Cuando tenga una opción, vaya siempre hacia la ansiedad, nunca se aleje de ella. La única forma de superar un miedo es afrontarlo. No puedes huir de tus propios pensamientos, por lo que realmente no tienes más remedio que enfrentarlos. Si desea recuperarse, tendrá que hacer esto.

 

10. Cuando se enfrente a dos posibles opciones de qué confrontar, elija la más difícil de las dos siempre que sea posible.

 

11. Revise sus asignaciones de tareas de terapia a diario, incluso si cree que las conoce todas. Es fácil pasarlos por alto, especialmente los que no espera hacer.

 

12. Si su terapeuta le asigna una tarea para la que no se siente preparado, puede hablar y decírselo. Como la mitad del equipo de terapeuta-paciente, debería poder opinar sobre su propia terapia. El objetivo es que la tarea te produzca cierta ansiedad para que te acostumbres a tolerarla, no que te abrume con ella y te cause un revés. Por otro lado, no tenga miedo de estirarse un poco siempre que pueda.

 

13. No espere el "momento perfecto" para comenzar sus tareas de terapia. La procrastinación es una característica del TOC de muchas personas, así que comience sus tareas de terapia el día que las reciba. El momento perfecto es cuando empiezas a hacerlos.

 

14. No se deje desviar por el perfeccionismo. El perfeccionismo puede ser otra característica del TOC. Es posible que su TOC le diga que si no hace su tarea a la perfección, no se recuperará. Si te obsesiona tener que hacer tu tarea a la perfección, corres el riesgo de convertirla en otra compulsión. Tenga cuidado con tener que hacer su tarea de acuerdo con las mismas reglas rígidas cada vez que la haga. Además, no hagas tu tarea en exceso que te ocupe todo el día. Recuerde que todavía le queda una vida por vivir.

 

15. Trate de leer sus asignaciones de tarea al comienzo de cada día. No asuma que los conoce todos y no los olvidará.

 

16. Al realizar las asignaciones, tenga cuidado de no tranquilizarse y deshacer su arduo trabajo. Decirte a ti mismo cosas como: "Es solo tarea, y las cosas que digo y hago no cuentan y no son reales", o "Mi terapeuta no me pediría que hiciera algo que pudiera causarme daño a mí o a los demás. , ”O“ Solo hago esto porque me dijeron que lo hiciera, así que no soy responsable de nada malo que suceda ”, puede socavar todo el trabajo que haces.

 

17. Preste toda su atención a su tarea, concéntrese en lo que está haciendo y permítase sentir la ansiedad. Trate de no desconectarse al hacer ciertas tareas, para no tener que sentir ansiedad. La gente a veces deja que la tarea se convierta en una rutina y la haga de una manera muy automática como una especie de evasión. Además, no hagas la tarea mientras realizas otras actividades que te distraigan. Estás desarrollando tolerancia a lo que temes, y para que eso suceda tienes que estar en el momento con eso.

 

18. Cuando se enfrente a una tarea desafiante o una situación desafiante inesperada, trate de verla como algo positivo. Véalo como otra oportunidad para mejorar en lugar de decir: “Oh, no. ¿Por qué tengo que hacer esto? " En lugar de eso, repítete: "Esto será bueno para mí, otra oportunidad para practicar y fortalecerme".

 

19. Trate de no apresurar su tarea de terapia para no tener que sentir tanta ansiedad. Tómese su tiempo y vea si puede verlo en términos de todo el bien que le hará. Superarlo lo más rápido posible no es el objetivo; el objetivo es aumentar un nivel moderado de ansiedad y mantenerlo.

 

20. Si su tarea realmente no le genera ansiedad, dígaselo a su terapeuta. Si su tarea de exposición no le causa al menos algo de ansiedad, no le ayudará mucho. Por otro lado, intente hacer todas las tareas nuevas durante al menos una semana antes de decidir que no lo ponen ansioso. Algunas asignaciones pueden causar reacciones más adelante, y es posible que sea necesario realizarlas varias veces antes de que ocurra la ansiedad.

 

21. A veces es posible que el TOC intente hacerle dudar de su tarea. Puede decirle que no está en el tratamiento adecuado, que sus asignaciones no pueden mejorarlo o que realmente no comprende lo que está haciendo y no podrá hacerlo funcionar. Recuerde que el TOC se conocía como la enfermedad de las dudas y tratará de poner en duda cualquier cosa que sea importante para usted. Para luchar contra esto, es posible que tenga que estar de acuerdo con él diciendo: "Sí, es cierto. Realmente no voy a mejorar ".

 

22. Nunca olvide que tiene TOC. Esto significa que no siempre podrás confiar en tus propias reacciones o en las cosas que piensas y sientes, especialmente si parecen decirte cosas muy negativas y extremas. Si no está seguro de si algo es realmente un síntoma, trátelo como un síntoma. Es mejor hacer un poco más de exposición que no ser suficiente.

 

23. Recuerde que en el TOC, el problema no es la ansiedad, el problema son las compulsiones. Si crees que la ansiedad es el problema, solo harás más compulsiones para deshacerte de ella (lo que solo creará más ansiedad). Si reconoce que las compulsiones son el problema, deje de hacerlas y permanezca en la situación de miedo, entonces la ansiedad eventualmente desaparecerá a medida que desarrolle tolerancia.

 

24. Tómese siempre un momento para enorgullecerse de sus propios esfuerzos y reconocer sus éxitos. Es una buena forma de ayudar a mantener la motivación. Mire hacia atrás en las asignaciones anteriores que ya no son un desafío si cree que no está progresando.

 

25. En general, nunca olvide que el TOC es muy paradójico y rara vez tiene mucho sentido. Las cosas que pensaba que lo mejorarían solo lo empeorarían, y las cosas que pensó que lo harían peor son las mismas cosas que lo harán mejor.

Mindfulness y terapia cognitivo-conductual para el TOC

 

Si sufre de trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y da el valiente paso de buscar ayuda profesional, es probable que comience a escuchar la palabra "atención plena" en referencia a alguna parte de su tratamiento. La atención plena está realmente "de moda" en este momento, y hay una buena razón para ello. A lo largo de los años, la investigación y la experiencia clínica han demostrado que la atención plena es una herramienta importante para abordar una serie de problemas de salud mental. Más recientemente, muchos de los que se especializan en el tratamiento del TOC están descubriendo que la atención plena puede ser útil para mejorar la eficacia de la terapia cognitivo-conductual (TCC). Sin embargo, existe la preocupación de que las estrategias de atención plena se puedan utilizar incorrectamente como técnica "neutralizante" o, en otras palabras, que puedan "cancelar" o debilitar la eficacia del tratamiento tradicional de prevención de exposición y respuesta (ERP). Entonces, nos quedamos con dos preguntas: ¿Qué es la atención plena? ¿Y cómo se puede utilizar para mejorar, no eliminar, el tratamiento tradicional de TCC del TOC?

 

En general, la atención plena significa prestar atención al momento presente sin juzgar. Cuando tiene TOC, esto no es tarea fácil. El momento presente puede incluir pensamientos, sentimientos y sensaciones intrusivos dolorosos y confusos que parecen prestarse a juicio. En lugar de intentar neutralizar (o deshacerse de) estos inteexperiencias internas con compulsiones, la atención plena pide que dejemos que el momento se quede como está. De esta manera, la atención plena no es muy diferente de la exposición con prevención de respuesta (ERP). En ERP, se le pide que confronte sus factores desencadenantes y se resista a responder a ellos con compulsiones. En la atención plena, se le pide que simplemente permanezca consciente cuando se siente desencadenado, que acepte la incomodidad que causa y que se resista a tratar de cambiarla con compulsiones. Esta técnica se puede fortalecer aceptando que los pensamientos son simplemente eventos mentales, capaces de ser observados sin que se los considere automáticamente como señales de advertencia o amenazas de peligro. Sin embargo, la atención plena puede interponerse en el proceso terapéutico cuando el concepto de "es solo un pensamiento" se convierte en cambio en un mantra que se utiliza para asegurarse de que los miedos no se harán realidad.

 

Si bien puede haber un debate sobre el huevo y la gallina en la comunidad clínica sobre qué debería ser primero: un cambio de comportamiento a través de ERP o un cambio de perspectiva a través de un enfoque centrado en la aceptación (para una discusión interesante sobre el tema, consulte el artículo de Grayson de 2013 , "ACT frente a ERP para el TOC" y sus seguimientos posteriores): nuestra experiencia clínica compartida sugiere tres áreas principales en las que se puede utilizar la atención plena junto con la TCC tradicional para aumentar la eficacia de la TCC. En otras palabras, un enfoque "y" en lugar de un enfoque "uno u otro" puede mejorar estos tres elementos de la CBT:

 

Aceptación: el TOC quiere que tengas miedo de tu mundo interno, lo que te lleva a hacer compulsiones para alejar los pensamientos, lo que luego mantiene vivo el trastorno. La psicoeducación sobre cómo interactúa el cerebro con la mente es a menudo el primer paso para presentar el modelo CBT a alguien que busca tratamiento. Comprender esta interacción y el ciclo obsesivo-compulsivo es esencial para preparar a alguien para participar en la terapia. Por lo tanto, comprender primero lo que significa ser consciente puede ser tan útil como comprender lo que significa ser cognitivo o conductual en su enfoque del tratamiento. Ser "consciente" significa observar y aceptar pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas no deseados sin juzgarlos ni atribuirles significado ni tratar de detenerlos o cambiarlos. Esto se puede implementar momento a momento durante el día de una persona, simplemente notando lo que sucede dentro a medida que avanza su día (por ejemplo, notando el sonido del agua corriendo durante una ducha o la sensación de su cuerpo presionando contra el asiento en el que se encuentra). en). La meditación formal, la práctica de apartar un período de tiempo específico para enfocarse en un "concepto de anclaje", como la respiración o los latidos del corazón, mientras deja que el mundo interno vaya y venga sin juzgar ni analizar, también proporciona una estrategia para practicar la confrontación del TOC. .

 

Evaluación: la terapia cognitiva tradicional se enfoca en descubrir el pensamiento distorsionado en el corazón del TOC. El uso de registros de pensamientos automáticos (escribir sus pensamientos para revisarlos con su terapeuta) y aprender a notar e identificar distorsiones cognitivas (estilos de pensamiento problemáticos y creencias que se interponen en su camino) ofrece a las personas con TOC una forma de evaluar cómo se encuentran. pensando en su experiencia sin intentar deshacerse de los pensamientos o empujarlos hacia abajo. Considere la diferencia entre tratar de aceptar conscientemente el pensamiento "Debido a que mis manos no están 100% limpias, voy a tener una enfermedad terrible" y "No sé si mis manos están limpias en este momento y no puedo predecir la futuro." Al ayudar a las personas a ser más conscientes de la forma en que piensan sobre sus pensamientos, sentimientos y sensaciones incómodos, la atención plena puede ayudar a las personas a reorientarse de su deseo de hacer compulsiones. En lugar de desafiar la probabilidad de que los miedos se hagan realidad, uno puede desafiar la seriedad con la que entienden su mundo interno en primer lugar mediante el uso de conceptos de atención plena.

 

Acción: la acción efectiva contra el TOC significa en última instancia confrontar los pensamientos, sentimientos y sensaciones temidos utilizando ERP. Este componente conductual de la TCC, exponerse intencionalmente a los mismos pensamientos y situaciones que causan tanto sufrimiento, naturalmente aumenta la necesidad de hacer compulsiones. Mindfulness fortalece el ERP al fomentar la aceptación de las reacciones incómodas a las exposiciones, reduciendo así la poderosa atracción de los comportamientos compulsivos. En lugar de usarse como una herramienta para resistir las compulsiones, la inclusión de la atención plena en el ERP permite una apertura al malestar, una curiosidad por lo que sucede cuando te inclinas hacia él en lugar de huir.

 

Investigación que apoya la atención plena para el tratamiento del TOC

 

Con cualquier actualización del tratamiento del TOC, la experiencia clínica tendrá una historia más larga que la investigación clínica. Sin embargo, un grupo creciente de investigaciones que se han publicado en los últimos años sugiere que aquellos que están agregando la atención plena al tratamiento para el TOC están en el camino correcto:

 

Un estudio de 2013 (Wahl) examinó la efectividad de la atención plena y la meditación en comparación con el uso de la distracción en 30 pacientes con TOC que estaban haciendo una breve exposición a sus pensamientos no deseados. Los resultados mostraron que aquellos que usaron habilidades de atención plena (es decir, dejar que los pensamientos aparezcan y se vayan sin juzgar) sintieron menos ganas de neutralizar los pensamientos con compulsiones, mientras que aquellos que usaron solo estrategias de distracción (es decir, tratar de pensar en otra cosa) no vieron ningún cambio en su necesidad de usar compulsiones.

Un estudio alemán de 2012 (Hertenstein et al.) Investigó el impacto de un programa de terapia de grupo basado en la atención plena de 8 semanas en adultos con TOC. Todos los participantes del estudio ya habían completado un curso de ERP dentro de un período de dos años antes de que comenzara el estudio. De los 12 participantes, 8 informaron tener menos síntomas de TOC como resultado del programa de terapia grupal. Los beneficios adicionales informados por los participantes del estudio incluyeron una mayor disposición y capacidad para permitir que afloren emociones desagradables, sentirse capaz de manejar estas emociones de manera más flexible, una sensación de vivir más conscientemente en el presente, una actitud más tranquila hacia su TOC y, en general, un mejor estado de ánimo y dormir.

Un pequeño estudio de 2010 (con solo 3 participantes) sobre pensamientos intrusivos en el TOC (Wilkinson-Tough) analizó si la terapia basada en la atención plena podría ayudar a aquellos que estaban usando la supresión de pensamientos (es decir, tratando de dejar de pensar en ciertas cosas) y experimentando pensamientos. fusión de acciones (en otras palabras, creer que pensar algo en tu cabeza significa que realmente sucede en la vida real). Tres participantes recibieron una intervención basada en la atención plena de seis sesiones con énfasis en el uso de las habilidades de la atención plena todos los días. Después del tratamiento, todos los participantes recibieron puntuaciones mejoradas en la Escala Obsesiva Compulsiva de Yale-Brown (Y-BOCS), una herramienta de evaluación que se utiliza para determinar qué síntomas del TOC están presentes y qué tan graves son.

Un estudio de 2010 sobre el tratamiento grupal para el TOC (Fairfax) exploró varias intervenciones clínicas diferentes que podrían fortalecer las prácticas basadas en la evidencia y encontró que los participantes respondieron bien a las intervenciones basadas en la atención plena en particular. Los autores sugirieron que el uso de la conciencia plena y las estrategias centradas en la atención pueden apoyar los esfuerzos para participar en ERP.

Un estudio holandés de 2008 (Hanstede et al.) Examinó el impacto de la meditación consciente en un grupo de 17 estudiantes universitarios. A los sujetos se les enseñaron las técnicas de atención plena de “respiración meditativa, exploración corporal y vida diaria consciente”, aplicadas al TOC, en el transcurso de ocho sesiones de una hora. Los investigadores encontraron que la meditación de la atención plena tenía "un efecto importante y grande" en los síntomas del TOC, específicamente en la fusión de pensamiento-acción (nuevamente, la creencia de que tener un pensamiento es lo mismo que actuar sobre el pensamiento) y la capacidad de "dejar ir" de pensamientos no deseados.

Un estudio de 2006 (Twohig et al.) Exploró el efecto de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), una modalidad de tratamiento que en parte incluye un enfoque en el desarrollo de habilidades de atención plena y la disposición de los participantes para aceptar y tolerar pensamientos obsesivos no deseados. Los participantes del estudio informaron una disminución en la evitación de experiencias internas incómodas o no deseadas (pensamientos y sentimientos negativos), una disminución de la credibilidad de las obsesiones y una disminución de la ansiedad y los síntomas depresivos, así como menos compulsiones al final del tratamiento para todos los participantes.

 

Mindfulness, la capacidad de permanecer en presencia del momento (incluso el momento desagradable), también parece ser un enfoque muy flexible. Las personas con TOC que luchan con pensamientos intrusivos de naturaleza sexual o agresiva pueden encontrar que una capacidad bien desarrollada para observar el paso de los pensamientos marca la diferencia entre usar desesperadamente las compulsiones para hacer que los pensamientos desaparezcan o, en cambio, manejar con éxito su TOC. Pero una persona atrapada por un ciclo interminable de lavado, revisión o limpieza está experimentando exactamente la misma lucha por aceptar pensamientos, sentimientos y sensaciones que las personas con pensamientos intrusivos. Entonces, la atención plena es realmente para cualquiera que quiera dejar de sentir que lo que está sucediendo dentro de su mente es una carga. Es difícil imaginar a alguien con TOC que desee seguir sintiéndose así.

 

*Cabe señalar que todos los siguientes procedimientos todavía se están investigando. Si bien existe evidencia que sugiere que podrían ser potencialmente útiles para reducir los síntomas del TOC, no se ha demostrado concretamente que lo hagan. Estos deben utilizarse como último recurso cuando ya se haya accedido a todos los métodos de tratamiento basados ​​en la evidencia para el TOC.

 

**Jon Hershfield, MFT, es el director asociado del Programa intensivo para pacientes externos con TOC infantil de UCLA en el Hospital Neuropsiquiátrico Resnick, y es un psicoterapeuta especializado en el tratamiento del TOC y trastornos relacionados mediante la terapia cognitivo-conductual basada en la atención plena (MBCBT).

**Tom Corboy, MFT, es el director ejecutivo del OCD Center de Los Ángeles, donde es un psicoterapeuta con licencia que se especializa en MBCBT para el tratamiento del TOC y condiciones relacionadas basadas en la ansiedad.

 

 

Fuente: https://iocdf.org/expert-opinions/mindfulness-and-cognitive-behavioral-therapy-for-ocd/

Este artículo se publicó inicialmente en la edición de primavera de 2014 del Boletín OCDF.

TOC, mi agobiante mejor amigo

 

Desde muy joven, mi mente siempre ha estado atrapada. Me inundan pensamientos intrusivos. Las imágenes y las ideas se transforman en preguntas angustiantes —“¿Dejé la estufa encendida?”, “¿Y si no cerré la puerta con llave?”, “¿Qué pasa si pierdo el control y me torno violento?”—. Estos cuestionamientos recorren mi cabeza en un ciclo sin fin.

Para lidiar con este problema, busco constantemente calmarme repasando mis movimientos, tratando de remplazar mis pensamientos o usando la lógica para descartar lo que es totalmente ilógico. Sin embargo, todos esos esfuerzos fracasan y, en cambio, le dan fuerza a la idea, la resucitan como a un zombi al que se le inyectaran esteroides, y la vuelven más brutal, resistente y cruel.

Así es vivir con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), un desorden de ansiedad que aflige a casi el dos por ciento de la población. Con el TOC, el cerebro hace cortocircuito, lo que provoca que no funcione adecuadamente y reaccione a imágenes, elucubraciones y pensamientos perturbadores. El afectado intenta controlar su ansiedad con rituales compulsivos, que incluyen verificar las cosas de manera excesiva, contar, repetir una oración o un mantra y recurrir a constantes consuelos mentales que dan alivio a corto plazo, pero al final se convierten en paliativos adictivos que detonan un ciclo interminable de tortura.

El TOC a menudo se ha malinterpretado, diagnosticado incorrectamente y explotado como una serie de excentricidades entretenidas para personajes hollywoodenses. Desearía que mi TOC fuera tan divertido y encantador como el que vemos en Monk.

No es así.

En determinado momento de mi vida, experimenté una serie interminable de pensamientos tormentosos sobre el sexo, abrumado por visiones de todas las variantes, asociaciones y formas viles imaginables. Visiones que harían que Calígula se sonrojara.

En esa etapa, inevitablemente comenzaron a abrumarme sentimientos de culpa, asco y vergüenza. Aparecía la inseguridad y me preguntaba: “¿Qué persona enferma podría imaginar este tipo de cosas? Desde luego que hay algo mal con mi cabeza”.

Heme aquí: soy una persona inteligente, moral y responsable, consciente por completo de que esos pensamientos son irracionales. Sin embargo, debo realizar rituales ridículos para tratar de sentir seguridad y alivio.

Lo considero una broma enfermiza de Dios.

“En los cerebros de todas las personas surgen ideas dementes de manera natural”, me dijo Steven Phillipson, experto en el trastorno. La gente imagina que salta frente a un tren, que asfixia a su hijo o que comete cualquier otro acto violento, sexual y blasfemo. Todos tienen este tipo de pensamientos pero, “sin el TOC, la persona rechaza estos inventos del cerebro”, me explicó, y el suceso mental se olvida después de tres segundos. No obstante, para quienes sufren el TOC, es un “tsunami de angustia emocional”.

Phillipson compara el TOC con un mejor amigo que desea protegernos desesperadamente, pero nos advierte sobre amenazas que nunca son legítimas.

Es claro que necesito un nuevo mejor amigo.

La mayoría de la gente no supondría que hay pensamientos perturbadores que me torturan constantemente. He conducido programas de televisión en vivo y he dado discursos frente a grandes audiencias. Durante la prueba de admisión a la Facultad de Derecho, algunos amigos de la universidad se sentaron a mi lado porque dijeron que les transmitía calma. No tenían idea de la tormenta interna que siempre está azotando mi mente.

En cuanto a poner mis ideas y temores en acción, debo decir que no lo hago: quizá soy el hombre más aburrido del planeta. Estoy casado y tengo hijos, no bebo ni peleo en los bares. Eso tiene sentido. “Los pensamientos del TOC no dicen absolutamente nada sobre la naturaleza de una persona”, comentó Phillipson.

David Adam, autor de las memorias The Man Who Couldn’t Stop, me dijo: “El TOC complica todo”. Su libro describe cómo enfrentó su propio trastorno, que lo hacía sentir un temor intenso e irracional de contraer VIH. Estuvimos de acuerdo en que el TOC, como todos los padecimientos mentales, no es una musa artística ni un don creativo, sino una situación injusta sin beneficio alguno. Aunque compara su condición con ser un alcohólico en recuperación, Adam tuvo la suerte de ser capaz de tratar su TOC y escribir dos libros después de someterse a una terapia conductual llamada exposición y prevención de la respuesta.

Este es el tratamiento más exitoso para el TOC y requiere exponerse repetidamente a pensamientos espantosos sin ceder ante el alivio a corto plazo que proporcionan las acciones compulsivas. La clave es reconocer que no puedes superar mentalmente el trastorno ni vencerlo con argumentos racionales ni escapar de él. Debes tomar la decisión voluntaria de confrontarlo. Es como invitar al payaso Pennywise, el demonio de la novela Eso de Stephen King, que se alimenta de tus miedos a tomar el té. Si estás obsesionado con los gérmenes y la contaminación, por ejemplo, debes abandonar las compulsiones relacionadas, es decir, usa baños públicos y trata de no lavarte las manos en repetidas ocasiones. Elige darle la bienvenida a la amenaza. Al final, tu cerebro se acostumbra e incluso se aburre de la amenaza, pues se da cuenta de que no hay nada que temer.

Phillipson dijo que la gente primero debe perdonarse por sufrir el TOC. Si todos tuvieran cerebros que se averían, todo el mundo se comportaría exactamente como nosotros. Además, desaconsejó el uso de ideas negativas y, en su lugar, propuso aceptar la “advertencia de nuestro mejor amigo” para después elegir ignorarla. “El objetivo del tratamiento es procurar que los pensamientos sean irrelevantes, no hacer que desaparezcan”, señaló.

El TOC me ha agotado. Estoy cansado de sufrir. Ahora practico el método de exposición y prevención de la respuesta, por lo que me expongo voluntariamente a mis miedos. Es aterrador y a menudo insoportable, como caminar en medio de un ejército de monstruos sin escudo ni espada, sino armado únicamente con mis creencias y una convicción absoluta.

Al mismo tiempo, me estoy esforzando por abandonar la vergüenza y la culpa que me provoca este trastorno de salud mental, con el fin de poder aceptar al “mejor amigo” que jamás pedí.

Por Wajahat Ali (dramaturgo, abogado y columnista de opinión)

The New York Times

18 de octubre de 2018

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2018/10/18/espanol/opinion/trastorno-obsesivo-compulsivo.html

Esquizofrenia y TOC: una consideración del trastorno esquizoobsesivo

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave y crónica que afecta aproximadamente al uno por ciento de la población. Es un trastorno psiquiátrico con el potencial de afectar significativamente el funcionamiento social y ocupacional de una persona. Para complicar aún más las cosas, algunas personas con esquizofrenia experimentan un trastorno obsesivo compulsivo concurrente, lo que hace que el diagnóstico y el tratamiento sean aún más desafiantes. De hecho, hay un grupo suficientemente grande de personas que experimentan ambos trastornos, por lo que algunos han propuesto la idea de un "trastorno esquizo-obsesivo". Un diagnóstico adecuado conduce a un tratamiento eficaz; por lo tanto, es fundamental que el proveedor de salud mental realice una evaluación completa y completa y haga las preguntas correctas para determinar el diagnóstico correcto. Un obstáculo adicional al trabajar con personas con esquizofrenia concurrente y TOC es que ha habido poca investigación sobre tratamientos efectivos para este grupo. Sin embargo, lo que sabemos sobre el tratamiento del TOC debería ayudar a informar los enfoques de tratamiento para las personas con esquizofrenia y TOC concurrentes.

Superposición de esquizofrenia y TOC

La esquizofrenia y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) comparten algunos rasgos importantes:

-Ambas son enfermedades mentales graves y crónicas;

-Ambos trastornos están relacionados con anomalías en la estructura y el funcionamiento del cerebro;

-Ambos pueden contribuir a las dificultades en el empleo, las relaciones interpersonales y el bienestar emocional y mental.

Es de destacar que, si bien las personas con TOC no parecen tener más probabilidades que la población general de tener esquizofrenia, las personas con esquizofrenia experimentan síntomas obsesivo compulsivos (OC) a un ritmo mayor. Si bien la tasa de TOC en la población general es aproximadamente del 1%, la tasa de síntomas de OC en personas con esquizofrenia es del 25% y el porcentaje de personas con TOC completo es del 12% (Scotti-Muzzi y Saide 2017). También se ha observado que en muchas personas que posteriormente desarrollan esquizofrenia, sus primeros síntomas clínicos suelen ser una presentación similar al TOC, y el diagnóstico de esquizofrenia se vuelve más claro con el tiempo. Debido a la co-ocurrencia común entre los dos trastornos, un término diagnóstico propuesto de “trastorno esquizo-obsesivo” se ha discutido ampliamente en la literatura científica. Si bien aún no es un término psiquiátrico oficial en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), este diagnóstico potencial ha comenzado a recibir algún estudio y atención.Issues Around Diagnosis

 

La esquizofrenia se identifica por la presencia de delirios, alucinaciones o habla desorganizada, así como por un comportamiento desorganizado o "síntomas negativos". Dediquemos un momento a definir algunos de estos términos:

-Una alucinación se define como una falsa percepción sensorial. Por ejemplo, escuchar una voz que le habla cuando en realidad no hay nadie presente.

-Los delirios se definen como creencias idiosincrásicas e infundadas que se sostienen sin evidencia de apoyo. Por ejemplo, un engaño típico en quienes padecen esquizofrenia es que los extraterrestres han implantado un chip en su cerebro y lo están usando para controlarlos. Ninguna cantidad de evidencia (como ofrecerse a hacer una resonancia magnética de su cerebro) los convencerá de lo contrario.

-Ejemplos de "síntomas negativos" de la esquizofrenia incluyen expresión emocional reducida y dificultad extrema para tomar decisiones.

Una de las partes más complicadas de determinar si alguien está luchando con esquizofrenia o con TOC es tratar de comprender si el individuo está experimentando un delirio o una obsesión. La regla general es que los delirios son consistentes con las ideas de una persona sobre sí misma, incluidas sus necesidades y su imagen ideal de sí misma. Las personas que sufren delirios se sienten cómodas y aceptan sus creencias y no ven la necesidad de cuestionar la presencia de tales creencias ni su contenido. El término técnico para esto es "ego-sintónico" (es decir, esto está en sincronía con mi sentido del yo).

Por el contrario, las obsesiones son incompatibles con las necesidades y la imagen de uno mismo. Las personas con TOC suelen tener dudas de que el contenido de su obsesión sea verdadero y, en primer lugar, se preguntan por qué tienen un pensamiento obsesivo. La mera presencia del pensamiento les incomoda. En este caso, llamamos a estos pensamientos "ego-distónicos" (es decir, esto no se siente como yo).

Desafortunadamente, aunque estas definiciones suenan muy diferentes, en la práctica clínica pueden ser difíciles de distinguir. Además, muchos pacientes tienen pensamientos ego-sintonicos y ego-distónicos. Como se mencionó anteriormente, debido a la mayor probabilidad de que la esquizofrenia y el TOC se produzcan juntos, así como a esta complicada relación entre obsesiones y delirios, en la década de 1990 se propuso una nueva categoría diagnóstica de "trastorno esquizoobsesivo". Para calificar para este diagnóstico, el paciente debe tener síntomas de ambos trastornos. El trastorno esquizoobsesivo se conceptualiza actualmente como un subtipo de esquizofrenia en lugar de un subtipo de TOC. Los criterios de diagnóstico para este trastorno han sido propuestos por Poyurovsky et al. (2012) e incluyen:

-Los síntomas que cumplen con los criterios del TOC deben estar presentes en algún momento en alguien que tiene un diagnóstico de esquizofrenia;

-Si el contenido de las obsesiones y / o compulsiones está interrelacionado con el contenido de los delirios y / o alucinaciones (p. Ej., Lavado compulsivo de las manos debido a alucinaciones auditivas de comando), las obsesiones y compulsiones típicas del TOC adicionales reconocidas por la persona como irrazonables y excesivas son requerido;

-Los síntomas del TOC están presentes durante un período sustancial del diagnóstico de esquizofrenia;

-El TOC debe causar una angustia o disfunción significativa que sea independiente del deterioro asociado con la esquizofrenia; y

-Los síntomas del TOC no pueden ser causados ​​por agentes antipsicóticos, sustancias de abuso u otros problemas médicos.

 

De acuerdo con estos criterios, no se considera que una persona tenga un trastorno esquizoobsesivo si los síntomas de OC ocurren únicamente en el contexto de un delirio.

-Por ejemplo, si alguien escucha voces que le dicen que sus manos están contaminadas y, como resultado, se lava las manos repetidamente, esto no se consideraría un trastorno esquizo-obsesivo. En tales pacientes, se esperaría que el lavado de manos mejorara después del tratamiento de las alucinaciones auditivas.

 

A menudo, un paciente tendrá tanto delirios como obsesiones sobre los mismos temas.

-Por ejemplo, un paciente con trastorno esquizoobsesivo puede tener la ilusión de que es el diablo cuando es psicótico. Después de que se trata su psicosis, es posible que tengan escrupulosidad u obsesiones religiosas de que son malvados o que van al infierno, y tendrán rituales centrados en esos pensamientos (por ejemplo, rezar compulsivamente o comprobar compulsivamente si tienen una cola como la tendría un diablo). Si los pensamientos intrusivos recurrentes ocurren únicamente sobre los temas de los delirios del paciente, esto no se considera trastorno esquizoobsesivo (Bottas et al 2005).

En este ejemplo, para calificar como un trastorno esquizo-obsesivo, tal individuo necesitaría tener otras obsesiones y compulsiones separadas. Los síntomas del TOC que se presentan en pacientes con esquizofrenia no se presentan de manera diferente que en las personas con TOC solo; presentan lo mismo en ambos grupos de pacientes.

Enfoques de tratamiento propuestos para personas con trastorno esquizoobsesivo

Se han realizado pocos estudios centrados en el tratamiento de personas con trastorno esquizoobsesivo. Como resultado, se sabe poco sobre los efectos de la prevención de exposición con respuesta (ERP) en este grupo. Dicho esto, existe un buen argumento de que ERP debería considerarse el primer tratamiento a probar. En mi experiencia clínica, los pacientes con una percepción disminuida de sus obsesiones (es decir, obsesiones que son más egosintónicas) a menudo responderán tan bien a la ERP como los pacientes con una mejor comprensión (es decir, cuando sus obsesiones son ego-distónicas). ¡El verdadero desafío, de hecho, es lograr que acepten participar en el tratamiento ERP!

Otro enfoque de tratamiento sería el uso de medicamentos. Desafortunadamente, los síntomas del TOC rara vez responden a los medicamentos antipsicóticos. Para empezar, se pueden usar medicamentos antipsicóticos para tratar los síntomas de la esquizofrenia, y el tratamiento de las obsesiones se iniciaría después de que se haya producido una resolución suficiente de los síntomas psicóticos. La buena noticia es que los mismos protocolos de medicación utilizados para tratar a las personas con TOC funcionan de la misma manera en las personas con trastorno esquizoobsesivo (Borue et al 2015). Se cree (aunque no está probado) que ciertos medicamentos antipsicóticos, como la clozapina, inducen obsesiones en los pacientes o empeoran las obsesiones ya existentes. Por lo tanto, si es posible, es mejor evitar este medicamento en alguien que sea esquizo-obsesivo.

Conclusiones

Para mejorar los resultados clínicos en personas con TOC y en personas con trastorno esquizoobsesivo, se necesita investigación adicional sobre la relación entre obsesiones y delirios, así como pensamientos que pueden estar en algún lugar entre obsesiones y delirios (denominados "ideas sobrevaloradas" en literatura). Además, debería producirse una mayor cooperación en entornos académicos entre los investigadores de la esquizofrenia y los investigadores, médicos y terapeutas del TOC. Finalmente, de manera similar a los problemas que surgen para el TOC concurrente y los trastornos por uso de sustancias, los programas de esquizofrenia y TOC deben desarrollar programas puente para ayudar a educar a las personas con esquizofrenia y presentaciones de tipo esquizoobsesivo y prepararlas para la exposición con tratamiento de prevención de respuesta en programas de TOC.

Escrito por Robert Hudak, MD, publicado inicialmente el año 2018 en el IOCDF

Fuente:https://iocdf.org/expert-opinions/schizophrenia-and-ocd-a-consideration-of-schizo-obsessive-disorder/

 

Trastorno Obsesivo Compulsivo y Adultez

El Colegio Internacional de los Trastornos del Espectro Obsesivo Compulsivo (International College of Obsessive-Compulsive Spectrum Disorders: ICOCS), presentó un estudio el año 2020 en donde el objetivo era caracterizar el fenomeno TOC en personas mayores de edad. 

Esto es muy relevante ya que el trastorno obsesivo compulsivo es una afección altamente discapacitante, con un inicio temprano frecuente. El TOC en adultos / adolescentes se ha investigado ampliamente, pero se sabe poco sobre la prevalencia y la caracterización clínica de los pacientes geriátricos con TOC (G-OCD = 65 años). El presente estudio tuvo como objetivo evaluar la prevalencia de G-TOC y correlatos sociodemográficos y clínicos asociados en una gran muestra internacional.

Para esto se utilizaron datos de 416 pacientes ambulatorios, que participan en la red ICOCS, se evaluaron y categorizaron en 2 grupos, edad <vs = 65 años, y luego se dividieron sobre la base de la edad mediana de la muestra (edad <vs = 42 años). Se compararon variables sociodemográficas y clínicas entre grupos (Chi-cuadrado de Pearson y pruebas t).

 

En síntesis, los resultados del estudio arrojaron que el G-TOC en comparación con los pacientes más jóvenes representó una minoría significativa de la muestra (6% vs 94%, p <0,001), mostrando una edad de inicio significativamente más tardía (29,4 ± 15,1 vs 18,7 ± 9,2 años, p <0,001), un inicio más frecuente en la edad adulta (el 75 frente al 41,1%, p <0,001) y un uso menos frecuente de la terapia cognitivo-conductual (TCC) (el 20,8 frente al 41,8%, p <0,05). El género femenino estuvo más representado en los pacientes con G-TOC, aunque no a un nivel estadísticamente significativo (75% frente a 56,4%, p = 0,07). Cuando se dividió toda la muestra en función de la mediana de edad, los resultados anteriores se confirmaron para los pacientes de mayor edad, incluida una presencia significativamente mayor de mujeres (52,1% frente a 63,1%, p <0,05).

 

De esta manera se concluyó que el G-OCD en comparación con los pacientes más jóvenes representó una pequeña minoría de la muestra y mostró una edad de inicio más tardía, un inicio más frecuente en la edad adulta y un menor uso de la TCC. La edad de aparición puede influir en el curso y el tratamiento general del TOC, por lo que se necesita investigación adicional.

 

Para conocer más detalles de la investigación, te invitamos a leer la investigación completa en https://www.cambridge.org/core/journals/european-psychiatry/article/abs/obsessivecompulsive-disorder-in-the-elderly-a-report-from-the-international-college-of-obsessivecompulsive-spectrum-disorders-icocs/074F6745C321074354FFDCF3013D27EC

 

Trastorno Obsesivo Compulsivo y Demencia

¿Qué es el TOC? El TOC se compone de dos componentes: obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes. Los pensamientos, impulsos o imágenes no son preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real. Los individuos intentan ignorar, suprimir o neutralizar esos pensamientos, impulsos o imágenes. Por lo general, los individuos reconocen los pensamientos, impulsos o imágenes que son simplemente productos de su propia mente. Por ejemplo, una persona puede tener miedo de contaminarse, perder el control o concentrarse excesivamente en una idea.

Las compulsiones se conocen como conductas repetitivas como lavarse las manos, ordenar, verificar, etc. También consiste en actos mentales como orar, contar o repetir palabras en silencio. La persona se siente impulsada a realizar comportamientos repetitivos o actos mentales en respuesta a una obsesión de acuerdo con reglas rígidas. Los comportamientos o actos mentales son claramente excesivos o irrazonables y tienen como objetivo prevenir o reducir la angustia. Para alguien que experimenta TOC, las compulsiones ayudan a reducir la ansiedad o prevenir una situación terrible.

¿Qué es la demencia? La demencia se clasifica como un trastorno neurodegenerativo que afecta a 50 millones de personas en todo el mundo. Por lo general, se observa en personas de 50 años o más, sin embargo, puede manifestarse a una edad más temprana. Hay diferentes etapas, como la enfermedad de Alzheimer, el deterioro cognitivo leve y la demencia vascular. El síntoma más común de la demencia es la pérdida de memoria. Por lo general, una persona afectada por esta enfermedad experimenta problemas con la memoria a corto plazo, el lenguaje, la atención, la resolución de problemas y el funcionamiento ejecutivo.

Los factores de riesgo de la demencia varían de una persona a otra. Algunos están predispuestos por el gen genético APOE y otros por su entorno. Los antecedentes familiares juegan un papel enorme en la determinación de la causa de la demencia. Aquellos que tienen padres o hermanos con el gen APOE tienen más probabilidades de desarrollar demencia. El medio ambiente es un aspecto importante que también se debe tener en cuenta al determinar la causa de la demencia. La actividad física y la dieta contribuyen a desarrollar el riesgo de demencia. Los estudios han demostrado que las personas que presentan una dieta equilibrada y saludable con ejercicio tienen menos probabilidades de desarrollar demencia. La dieta y el ejercicio pueden reducir el riesgo, sin embargo, aún es posible que se le diagnostique demencia.

 

Generalmente, el TOC se manifiesta antes de que se diagnostique demencia al individuo. El individuo ya mostrará síntomas de TOC como la repetición de rituales (lavarse las manos) o pensamientos obsesivos. Cuando se le diagnostica demencia, los síntomas del TOC pueden empeorar con el tiempo. Por ejemplo, el ritual de lavarse las manos podría aumentar a cinco veces al día cuando era dos veces al día. Además, debido a la pérdida de memoria, el ritual puede aumentar con el tiempo.

 

Tratamiento 

 

Es importante diferenciar ambos trastornos ya que están categorizados en espectros separados. Para tratar al individuo con precisión, es importante que el médico trate primero el trastorno primario. En este caso, el TOC debe tratarse primero por separado de la demencia para que el individuo pueda absorber el tratamiento completo. Después, el médico puede incorporar tratamientos para la demencia.

 

La demencia es un neurodegenerativo crónico que actualmente no tiene cura. Sin embargo, existen programas de rehabilitación cognitiva que ayudan a reducir el deterioro de la memoria. Aunque es difícil vivir con demencia, es importante que los seres queridos o el cuidador lo apoyen y comprendan. El TOC tampoco es curable, pero se puede controlar mediante tratamientos adecuados. El tratamiento actual incluye terapia de exposición, atención plena y medicación.

 

Autora: Dra. Eda Gorbis, PhD, LMFT es la fundadora y directora ejecutiva del Westwood Institute for Anxiety Disorders en Los Ángeles, California y profesora asistente clínica (V) en la Facultad de Medicina Keck de la USC. El Instituto Westwood a menudo se denomina centro intensivo de "último recurso" para el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el trastorno dismórfico corporal (TDC) y otros trastornos de ansiedad. Al integrar los métodos de tratamiento con un equipo multidisciplinario de expertos, el Dr. Gorbis ha logrado que cientos de personas con fallas de tratamiento anteriores recuperen su funcionamiento normal. Su experiencia se destacó en programas como "20/20", "60 Minutes" y "MTV's True Life". Ha realizado más de 170 presentaciones en conferencias sobre temas relacionados con su tratamiento intensivo de TOC, TDC y trastornos de ansiedad en todo el mundo.

 

Fuente: https://adaa.org/learn-from-us/from-the-experts/blog-posts/professional/how-ocd-can-manifest-dementia

 

Terapia de pareja para el TOC. Cuando el TOC se convierte en un asunto familiar

Ejemplo de abordaje de la Clínica de Trastornos de Ansiedad y Estrés de la Universidad de Carolina del Norte

Ejemplo n. ° 1: la historia de Joshua

Los problemas de Joshua con pensamientos obsesivos sobre la violencia comenzaron cuando era un adolescente, pero cuando él y su esposa, Rachel, trajeron a su hija mayor, Amy, a casa del hospital, las cosas empeoraron dramáticamente. Comenzó a tener pensamientos intrusivos de dañar a su amado bebé a diario. Pensamientos acerca de golpear a la bebé, dejarla caer por las escaleras e incluso ponerla en el microondas, vinieron a la mente y crearon una enorme cantidad de angustia. Por supuesto, Joshua amaba a su bebé con todo su corazón y nunca actuó de acuerdo con ninguno de estos pensamientos. Eran exactamente lo contrario de su personalidad habitual. Aun así, Joshua creía que era un padre terrible por tener estos pensamientos y no sabía qué hacer. No podía contarle a nadie sobre las obsesiones, ¡seguramente lo encerrarían! - por lo que evitó tener nada que ver con su bebé. Esto fue una decepción para Rachel, quien no sabía lo que estaba pasando y pronto se molestó porque estaba cambiando todos los pañales, haciendo todas las comidas y dando todos los baños sin la ayuda de Joshua. La relación de Joshua y Rachel fue cuesta abajo. Tenían interminables discusiones sobre el cuidado de Amy y el nivel de estrés en su relación se volvió muy alto. Este estrés adicional, por supuesto, exacerbó los síntomas del TOC de Joshua. Joshua incluso se mudó con sus padres por un corto tiempo.

 

Ejemplo n. ° 2: la historia de Mary

Mary, que había sufrido de TOC desde la infancia, se casó con su novio de la escuela secundaria, Tom, a la edad de 21 años. Sus obsesiones se centraban en el miedo a la contaminación por gérmenes de extraños. Ella temía específicamente contraer el virus del SIDA. Sus rituales compulsivos incluían lavarse, ducharse y cambiarse de ropa cada vez que pensaba que podría haber estado expuesta al VIH, y también involucró a Tom en muchos rituales. Por ejemplo, le pediría a Tom que la tranquilizara sobre las posibilidades de contraer el SIDA al realizar actividades como tocar el pomo de una puerta o usar un baño público. Tom ayudó a Mary a lavar todo el correo y los comestibles que se llevaron a la casa. A veces, Mary llamaba a Tom a la mitad del día para dejar su trabajo y calmarla. Tom cumplió de buen grado con los impulsos compulsivos de Mary; después de todo, no podía soportar ver a Mary sufrir. ¿Y si tuviera un "ataque de nervios" o algo así? Terminó haciendo casi todo lo posible para evitar que Mary tuviera que sufrir de miedo obsesivo. Cuando Tom y Mary vinieron a nuestra clínica para recibir terapia, Tom estaba realizando rituales compulsivos para Mary casi tan a menudo como Mary los estaba realizando ella misma.

Tanto las historias de Joshua como las de Mary muestran cómo el TOC puede afectar negativamente las relaciones cercanas, como los matrimonios y las asociaciones. La historia de Joshua es bastante sencilla. Sus síntomas llevaron directamente a la evitación, lo que enfureció a su esposa y provocó discusiones y estragos en su relación. Pero la historia de Mary es un poco menos sencilla. Ella y su esposo, Tom, rara vez discutían sobre el TOC. Tom mostró su amor por Mary manteniéndola lo más libre de ansiedad posible. Pero el TOC se había convertido en parte de su relación. Su vida como pareja se centró en ayudar a Mary a completar sus rituales y evitar la angustia. Era como si el TOC fuera otro miembro de la familia. En la superficie, este tipo de cuidado puede parecer una manera maravillosa para que Tom muestre su amor por Mary, pero el hecho es que este patrón solo empeoró los problemas de Mary con el TOC. Por mucho que Tom esperaba que Mary pudiera superar sus problemas, y por mucho que le asegurara que no corría ningún peligro de contraer el SIDA, Mary siguió sufriendo. Irónicamente, la acomodación de Tom a los síntomas de Mary jugó un papel importante en por qué Mary continuó sufriendo de TOC.

Tratar el TOC cuando afecta las relaciones

La terapia cognitivo-conductual (TCC) que utiliza las técnicas de prevención de exposición y respuesta (ERP) es el tratamiento más eficaz disponible para el TOC; a menudo conduce a una reducción del 60% al 70% de las obsesiones y compulsiones. Desafortunadamente, la mayor parte del trabajo de la TCC se realiza solo con la persona que sufre de TOC, dejando fuera a otros miembros de la familia que podrían influir de una forma u otra en el curso de los síntomas del TOC. Este es particularmente el caso de las personas con TOC que tienen relaciones cercanas. Por esta razón, en la Clínica de Trastornos de Ansiedad y Estrés de la Universidad de Carolina del Norte hemos desarrollado y actualmente estamos probando los efectos de un tratamiento de TCC que se lleva a cabo como una terapia basada en parejas. La persona que sufre de TOC asiste a las 16 sesiones de terapia junto con su cónyuge o pareja, y la pareja aprende a implementar las habilidades de TCC (principalmente técnicas de ERP) juntos. También enseñamos a las parejas cómo mejorar sus habilidades de comunicación y resolución de problemas para que las discusiones como las que tenían Rachel y Joshua puedan resolverse más fácilmente. Reconocer y detener los patrones de acomodación, como en el ejemplo de Mary y Tom, también se enfatizan en nuestra terapia. Ambos socios asumen la responsabilidad de trabajar duro para ayudar a la persona con TOC a superar sus problemas. Esperamos encontrar que este programa de tratamiento mejore el resultado a largo plazo para las personas con TOC, especialmente aquellas que tienen relaciones cercanas. También esperamos que conduzca a mejoras en la satisfacción de las relaciones.

Autor: Jonathan S. Abramowitz, PhD, ABPP, Director de la Clínica de Trastornos de Ansiedad y Estrés de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Chapel Hill.

 

Fuente: https://iocdf.org/expert-opinions/expert-opinion-couples-therapy/

 

Alguien que me importa no está enfrentando su TOC, ¿qué puedo hacer al respecto?

Algunas personas visitan a su médico ante la primera señal de un síntoma físico; otros pueden esperar hasta que los síntomas interfieran con su rutina diaria. Luego hay un grupo de enfermos que rara vez recurren a ayuda profesional, incluso cuando el problema afecta negativamente su vida y la vida de su familia. Este último grupo se puede caracterizar como "los que evitan la recuperación" o RA. La evitación de la recuperación es difícil de entender para la mayoría de las personas y hay pocos recursos disponibles para ayudar a comprenderla. El propósito de este artículo es proporcionar información sobre cómo evitar la recuperación y discutir los recursos disponibles para las familias y amigos de los pacientes con TOC que evitan la recuperación.

¿Qué es la prevención de recuperación?

La evitación de la recuperación se puede asociar con casi cualquier tipo de problema, desde alguien que tiene una enfermedad pulmonar y no deja de fumar, hasta alguien con enfermedad maníaco-depresiva que se niega a seguir el tratamiento con litio. En todos los casos, el comportamiento de una persona es incompatible con la búsqueda de la salud o el bienestar. Los RA generalmente minimizan la gravedad del problema o no reconocen tener un problema en absoluto. Toman pocos pasos, si es que dan alguno, por sí mismos para encontrar ayuda o para aprender sobre su trastorno. Los familiares y amigos suelen trabajar mucho más duro que el RA para solucionar el problema. Si se busca tratamiento, es solo porque otros han presionado a los RA para que se vayan. Y no participan plenamente una vez que están en tratamiento. No sabemos exactamente qué parte de los que padecen TOC son AR. Sin embargo, probablemente sea un número considerable. Los estudios indican que solo una minoría de los que padecen TOC ha recibido el tratamiento adecuado. Si bien existen otras razones por las que las personas no obtienen ayuda profesional (por ejemplo, falta de información, muy pocos proveedores calificados, etc.), nuestra experiencia clínica sugiere que la evitación de la recuperación es una de las principales razones por las que tantos casos de TOC permanecen sin tratamiento o sin tratamiento. en total.

Es natural que quienes no tienen TOC se pregunten por qué una AR no haría todo lo posible para superar este trastorno incapacitante. Sin embargo, es importante recordar que los RA no reconocen completamente la naturaleza contraproducente de su comportamiento. Suelen responder por hábito y no saben qué más hacer. Es más fácil empatizar con un RA si reconocemos que la mayoría de nosotros hemos evitado lidiar con algún problema u otro en nuestras vidas. Posponer la resolución de un problema es muy común. Sin embargo, las consecuencias de no lidiar con el TOC pueden ser devastadoras para quienes padecen este trastorno y también para sus seres queridos. El efecto sobre la familia y los amigos puede llevarlos a concluir que el AR es perezoso, mimado, desmotivado o egoísta, o que le debe gustar estar enfermo. Juicios como estos pueden sentirse justificados para alguien que no comprende la evitación de la recuperación, pero las etiquetas degradantes no nos dicen nada sobre por qué los RA se comportan de la manera en que lo hacen. Tales juicios severos, expresados ​​o no expresados, no estimulan a la persona que sufre de TOC a cambiar, ni ayudan a la familia a sanar. Una explicación útil de la evitación de la recuperación debe dar sentido al comportamiento del individuo y proporcionar pistas sobre cómo mejorar la situación.

¿Por qué algunas personas que padecen TOC no se ocupan de su trastorno?

Puede haber otros factores involucrados, pero creemos que hay dos razones principales por las que algunas personas evitan la recuperación. La primera razón es el miedo. Aquellos que no tienen TOC a menudo no aprecian el nivel de miedo que experimenta una persona que sufre de TOC. Puede que el miedo no se base en preocupaciones realistas, pero eso no importa. Lo que una persona percibe determina el nivel de miedo. La sola idea de renunciar a la evitación y las compulsiones puede ser abrumadora para una persona que sufre de TOC. Estas formas contraproducentes de afrontamiento crean una ilusión de seguridad y control que no siempre se abandona fácilmente. Nadie quiere estar discapacitado, pero algunas personas que padecen TOC están aterrorizadas de mejorar. La segunda razón por la que algunas personas evitan la recuperación es lo que llamamos déficit de incentivos. Los incentivos son cosas que empujan a una persona a actuar. El dinero, por ejemplo, motiva a la gente a trabajar. El dinero es un incentivo. El comportamiento humano está influenciado en gran medida por incentivos y el comportamiento de recuperación no es una excepción. Acude al médico porque quiere deshacerse de algo negativo (por ejemplo, síntomas desagradables) o porque quiere algo positivo que el trastorno le impide obtener (por ejemplo, un trabajo, comida, relaciones, actividades placenteras, etc.). Para estar dispuesto a soportar la incomodidad del tratamiento y generar el esfuerzo necesario para buscar la recuperación, una persona debe tener suficientes incentivos. El incentivo es diferente de la motivación, que se caracteriza como deseo. Por ejemplo, uno puede desear (estar motivado) para perder peso, pero sin el incentivo suficiente para mantener los comportamientos que deben realizarse para lograr la pérdida de peso, la meta no se logrará. El deseo por sí solo no es suficiente para un cambio de comportamiento, no es lo mismo querer que ocurra algo que hacer lo que hay que hacer. Los incentivos aumentan la motivación y estimulan la acción. Algunas personas que padecen TOC no reconocen completamente las consecuencias negativas de su trastorno. Otros no reconocen suficientemente las cosas positivas de la vida que se pierden debido a su TOC. Sin embargo, otros ya no creen que los placeres de la vida sean posibles para ellos. Todas estas personas pueden desear mejorar. Algunos incluso pueden haber probado la terapia. Pero son incapaces de hacer lo necesario para mantener los comportamientos que lograrán su objetivo. Estos individuos tienen déficits de incentivos.

Podemos resumir la relación entre el incentivo del miedo y la conducta de recuperación con una proposición general. En igualdad de condiciones, una persona no buscará la recuperación a menos que el incentivo para mejorar sea más fuerte que el miedo a mejorar. Por lo tanto, es poco probable que cambie el comportamiento de un RA a menos que el miedo disminuya, el incentivo aumente o ambos. La importancia de esta comprensión de la evitación de la recuperación es que tanto el miedo como el incentivo pueden modificarse para ayudar a la AR. Recuerde, una explicación útil para el comportamiento problemático debería proporcionar pistas sobre cómo cambiar el comportamiento. En las siguientes secciones discutimos cómo las familias y los amigos influyen positiva y negativamente tanto en el miedo como en el incentivo de quienes padecen TOC.

 

¿Cómo contribuyen involuntariamente la familia y los amigos a evitar la recuperación?

Antes de discutir este tema, es importante abordar la culpa y la vergüenza, a veces abrumadoras, que experimentan muchos miembros de la familia, especialmente los padres. A algunos padres les preocupa que el TOC sea una señal de su insuficiencia como padres (“¿Hubo algo que podría haber hecho para prevenir esto?”). Por favor sea claro. No hay evidencia convincente de que el comportamiento de los padres o de cualquier otro miembro de la familia cause el TOC. Demasiados padres son torturados por culpa equivocada y vergüenza culpándose a sí mismos por algo sobre lo que no tenían control. Este nivel de autocrítica y asunción excesiva de responsabilidad es perjudicial para todos los involucrados. La culpa y la vergüenza solo complican la ya desafiante tarea de lidiar con el TOC. ¿Significa esto que las familias no tienen ninguna responsabilidad? Ciertamente no. Aunque las familias no causan TOC, el comportamiento familiar puede influir en la forma en que una persona lidia con el TOC. Y la forma en que las personas lidian con el TOC puede determinar si mejoran o no. No tiene sentido preguntar "¿Yo causé el TOC?" Sin embargo, es útil preguntar: "¿Cómo puedo apoyar la recuperación?"

Para comprender cómo apoyar la recuperación, es útil saber qué no hacer y por qué. Hay dos formas en las que los miembros de la familia y los amigos contribuyen involuntariamente a evitar la recuperación. Al primero lo llamamos "minimizar" porque el comportamiento de la persona minimiza la gravedad del problema. La suposición subyacente al comportamiento de minimización es que la persona que sufre de TOC debería poder cambiar simplemente por algo que el miembro de la familia o el amigo dice o hace. Ejemplos de este comportamiento incluyen regañar, empujar, sermonear, gritar, amenazar, presionar, criticar, insultar, avergonzar, etc. Estas tácticas rara vez logran el efecto deseado. De hecho, por lo general se encuentran con una mayor resistencia e ira. El mensaje implícito de minimizar es “puedes, y debes, cambiar ahora”, una presión que solo puede producir más miedo y actitud defensiva.

Recuerde, el miedo es uno de los factores detrás de la evitación de la recuperación. Minimizar el comportamiento de los seres queridos corre el riesgo de generar más miedo, lo que puede hacer que una AR sea aún menos propensa a buscar tratamiento. La segunda forma de contribuir a evitar la recuperación se llama "complaciente", también conocido por el término más popular "habilitador". Acomodarse es participar en un comportamiento anormal (es decir, comportarse de manera diferente a como lo haría con alguien que no tiene TOC) para ayudar a quienes padecen TOC a evitar la exposición a desencadenantes obsesivos o ayudarlos a realizar compulsiones. Los padres, por ejemplo, que tienen problemas para presenciar la frustración o el fracaso de sus hijos, pueden hacer la tarea de sus hijos por ellos. Otros ejemplos incluyen a familiares y amigos que realizan tareas que la persona con TOC debería estar haciendo, brindando tranquilidad repetidamente, cumpliendo con demandas irracionales y apoyando incondicionalmente económicamente a una persona adulta que padece TOC. La acomodación envía el mensaje opuesto al que implica minimizar. Le dice a la persona que sufre de TOC "usted es incapaz de realizar estos comportamientos y nosotros debemos hacerlo por usted". La acomodación promueve la evitación de la recuperación porque protege a los que padecen TOC de las consecuencias naturales de su TOC y, por lo tanto, reduce el incentivo necesario para buscar activamente la recuperación.

¿Cómo pueden los familiares y amigos apoyar la recuperación?

El objetivo es apoyar la recuperación del TOC. Eso significa promover la recuperación de todas las personas afectadas por el trastorno, no solo de la persona que sufre de TOC. Para lograr este objetivo, la familia y los amigos a veces deben realizar un acto de equilibrio. Deben tratar de ser comprensivos y empáticos con la difícil situación de la persona que sufre de TOC mientras se niegan, con suavidad, pero con firmeza, a participar en la evitación de la persona que padece de TOC. Deben dejar de intentar controlar el comportamiento de la persona que sufre de TOC y empezar a centrarse en las cosas que pueden controlar: su propio comportamiento. Aquí hay algunas cosas que pueden hacer las familias y los amigos de un RA.

1. Aprenda todo lo que pueda sobre el TOC y su tratamiento.

2. Comparta lo que aprenda con la persona que sufre de TOC y con otros familiares y amigos que estén interesados.

3. Exprese sus preocupaciones a la persona que sufre de TOC sobre el TOC y el impacto que siente que ha tenido en su vida y en la suya. Comunique su esperanza de que busque ayuda. Además, informe a la persona que sufre de TOC sobre cualquier cambio que vaya a realizar en la forma en que trata el TOC. Incluya a otros miembros de la familia en la discusión si están dispuestos a participar. Esto no debe confundirse con regaños o sermones. El tipo de discusión que estamos sugiriendo está preestablecido respetuosamente con la persona que sufre de TOC. No se inicia espontáneamente por ira y se repite una y otra vez. Y no implica discutir. Exprese su punto pero no discuta. Estás ahí para expresar tus preocupaciones y quizás para establecer algunos límites, pero no para cambiar la opinión de nadie. Su bienestar y el de la persona que padece TOC no dependen de convencerlo de nada en este momento.

Normalice su vida tanto como sea posible. Con esto nos referimos a tomar medidas para reducir el impacto del TOC en su vida y en cualquier otro familiar y amigo que participe. Esto no requiere la cooperación del paciente con TOC. Requiere que deje de adaptarse al TOC. Una familia afectada por el estrés de adaptarse al TOC no está en condiciones de ayudar realmente a la persona que sufre de TOC. Primero deben cuidar de su propia salud.

No sugerimos que estos pasos sean fáciles de implementar. Por el contrario, desconectarse de minimizar y acomodarse puede ser extremadamente difícil y estresante. Intentará cambiar comportamientos que pueden haberse convertido en hábitos fuertes. Es probable que estos cambios le hagan sentir culpable o temeroso (“¿Estoy haciendo lo correcto?”). No será fácil presenciar a su ser querido experimentar la angustia de estar menos protegido de las consecuencias del TOC. Y deberá estar preparado para lidiar con las reacciones negativas de la persona que sufre de TOC a los cambios en su comportamiento.

Algunas personas han intentado implementar pasos como estos, pero no pudieron seguirlos. Puede ser extremadamente difícil hacerlo sin ayuda. Cuando el paciente con TOC participa en el tratamiento, la familia y los amigos suelen recibir orientación del profesional de salud mental del paciente. En este caso, los cambios en la adaptación familiar del TOC se realizan normalmente de forma gradual en colaboración con el terapeuta. La acomodación se retira de una manera que es sensible al nivel de progreso del paciente. Sin embargo, un AR a menudo no está de acuerdo en que los cambios son necesarios y, por lo general, no está en terapia. Sin un terapeuta involucrado, la familia y los amigos tienen que decidir por sí mismos a qué ritmo van a retirar la acomodación. Afortunadamente, existen algunos recursos disponibles para ayudarlos.

¿Qué ayuda está disponible para los familiares y amigos de un evitador de la recuperación?

Existen numerosos recursos para ayudar a familiares y amigos a aprender sobre el TOC y su tratamiento. Vale la pena invertir tiempo en navegar por las numerosas secciones de sitios web de calidad. Otro recurso son las personas que han pasado por una situación similar. En Internet hay varias salas de chat y tablones de anuncios relacionados con el TOC. Aunque principalmente para quienes padecen TOC, muchos familiares y amigos también buscan información y asistencia allí. Además, verifique si hay un grupo de apoyo para TOC que se reúna en su área. Muchos de ellos permiten la asistencia de personas que no padecen TOC, y algunos incluso tienen grupos especiales para familiares y amigos. Además, la reunión anual de la International OCD Foundation tiene muchos programas específicamente para familias.

A pesar del valor de los recursos que ya hemos mencionado, muchas personas necesitan una consulta profesional continua para tratar con éxito a un amigo o familiar que sea AR. Un terapeuta puede ayudarlo a anticipar y lidiar con las complicaciones de la vida real que surgen a medida que implementa los pasos que hemos descrito. Es cierto que es posible que deba buscar para encontrar la experiencia que necesita. Todavía hay un número limitado de médicos con experiencia en TOC y no todos trabajan con familias. Le sugerimos que comience por ponerse en contacto con los terapeutas de TOC en su área y pregúnteles si alguna vez han brindado este tipo de servicio. Si no puede encontrar un terapeuta apropiado en su área, la tecnología ofrece otra opción. Algunos de los principales centros de tratamiento brindan consultas continuas por teléfono o correo electrónico a familiares y amigos de AR. Durante más de 15 años, nuestra clínica ha estado ayudando a familias de varias partes del país a través de consultas a larga distancia.

La buena noticia es que hay esperanza para las familias y amigos que enfrentan el difícil desafío de lidiar con una AR. Tienen otras opciones además de minimizar o acomodar el TOC, o esperar impotentes a que desaparezca la evasión de recuperación. Pueden comenzar haciendo algo por sí mismos y concentrando sus esfuerzos en las cosas que realmente pueden controlar. No importa lo que haga, no hay garantía de que la persona que padece TOC alguna vez decida buscar ayuda. Sin embargo, es menos probable que la evitación de la recuperación persista cuando quienes están alrededor de la AR buscan activamente mejorar su propia calidad de vida.

 

Autora: Heidi J. Pollard, RN, MSN and C. Alec Pollard, PhD. Terapeuta del personal del Centro de Trastornos de Ansiedad e Instructora Clínica en la Escuela de Enfermería de la Universidad de St. Louis. El Dr. Pollard, PhD, es profesor de medicina familiar y comunitaria y director del Centro de Trastornos de Ansiedad en el Instituto de Medicina del Comportamiento de St. Louis.

Fuente: https://iocdf.org/expert-opinions/expert-opinion-recovery-avoidance/

 

¿Qué tiene de diferente el TOC en los niños?

Los síntomas del TOC son los mismos ya sea que sea un adulto o un niño, pero el TOC en la infancia puede ser más difícil de reconocer por una variedad de razones. Es posible que los niños no reconozcan que lo que están pasando está fuera de lo común y es posible que no piensen en pedir ayuda.

 

El TOC en los niños puede confundirse fácilmente con problemas de comportamiento y atención como el TDAH, especialmente cuando los síntomas interfieren con el trabajo escolar.

 

Los niños y adolescentes también pueden ser más propensos a involucrar a los miembros de la familia en sus comportamientos y rituales compulsivos. Por ejemplo, un niño puede exigir que su familia participe en largos rituales de lavado a la hora de comer o puede negarse a irse a la cama hasta que uno de los padres se una a un ritual de control.

 

Cuando el TOC comienza en la niñez, también existe una mayor probabilidad de que el niño tenga otros trastornos, como trastornos de tics, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y otros trastornos de ansiedad.

 

La genética también puede desempeñar un papel más importante en el TOC si aparece por primera vez en la infancia.

 

Fuente: https://kids.iocdf.org/what-is-ocd-kids/what-is-different-about-ocd-in-kids/

¿Qué afecciones coexisten comúnmente con el TOC pediátrico?

Cuando el TOC comienza en la niñez, existe una mayor probabilidad de que el niño también tenga otros trastornos, como otros trastornos de ansiedad, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), trastornos del espectro autista (a algunos niños con autismo también se les ha referido como pacientes con síndrome de Asperger). trastorno), trastornos de la alimentación y síndrome de Tourette (u otros trastornos de tics).

Es importante que un profesional de la salud mental sea consciente de todas las necesidades y desafíos que enfrenta un niño para poder desarrollar un plan de tratamiento efectivo y apropiado. En algunos casos, debido a que los síntomas de estos trastornos pueden superponerse, algunas afecciones en realidad se confunden con el TOC o viceversa, lo que puede llevar a un diagnóstico erróneo. Un diagnóstico erróneo lleva a prescribir un plan de tratamiento incorrecto. Para algunos de estos trastornos, el tratamiento de un trastorno puede empeorar el otro trastorno o simplemente puede ser ineficaz. A continuación se muestra una descripción de algunos trastornos que comúnmente se confunden con el TOC:

 

PANDAS / PANS

El trastorno neuropsiquiátrico autoinmune pediátrico asociado con estreptococos (PANDAS) o el síndrome neuropsiquiátrico de inicio agudo pediátrico (PANS) son en realidad variaciones del TOC pediátrico.

 

Los niños y adolescentes con TOC y PANDAS / PANS experimentan obsesiones típicas (miedo a la contaminación; miedo a sufrir daños; exceso de responsabilidad, etc.) y compulsiones que se ven comúnmente (revisión, lavado y / o limpieza excesivos, búsqueda de tranquilidad, etc.). Sin embargo, los niños con TOC experimentan los primeros síntomas entre los 8 y los 12 años de edad, y los síntomas se agravan gradualmente con el tiempo. En PANDAS / PANS, sin embargo, los niños suelen tener entre 4 y 14 años de edad, con síntomas de aparición aguda (repentina) y dramática. Además, los niños con PANDAS / PANS mostrarán síntomas adicionales que normalmente no se ven en niños con TOC, que incluyen:

 

§  Ansiedad por separación severa

§  Anorexia o trastornos alimentarios

§  Frecuencia urinaria

§  Tics y / o movimientos motores sin propósito

§  Dificultad aguda para escribir a mano

 

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

 

Los niños con TOC a menudo experimentan dificultades para mantener la atención, lo que a veces puede llevar a un diagnóstico erróneo de TDAH. Sin embargo, los niños y adolescentes con TOC rara vez son impulsivos y no exhiben conductas de riesgo, dos conductas que se ven en los niños con TDAH.

La segunda cosa a considerar es que los niños y adolescentes con TOC tienen la capacidad de realizar rituales precisos y repetitivos regidos por reglas muy específicas y complejas, algo con lo que los niños con TDAH generalmente tendrán dificultades. De hecho, la atención a los detalles y la capacidad de seguir estrictamente las tareas que exigen atención son impedimentos característicos del TDAH.

 

Desórdenes del espectro autista

 

Otros trastornos comúnmente confundidos con el TOC son los trastornos del espectro autista.

Las personas con trastornos del espectro autista y las personas con TOC pueden tener comportamientos "estereotipados", como seguir rutinas rígidas o mostrar un interés "obsesivo" en algo. Sin embargo, los niños y adolescentes con trastornos del espectro autista suelen tener pensamientos y comportamientos que solo se centran en repetir algo (frente a pensamientos y comportamientos que se centran en la contaminación, temas violentos / sexuales, control, etc.). Además, los niños y adolescentes con trastornos del espectro autista no intentan prevenir sus pensamientos como lo hacen aquellos con TOC. Finalmente, los niños y adolescentes con trastornos del espectro autista tienen problemas más graves con las interacciones sociales.

 

Trastornos de tics / síndrome de Tourette

 

Las personas con tics y / o síndrome de Tourette y las personas con TOC repiten comportamientos físicos como parpadear, tocarse o dar golpecitos y, en algunos casos, repiten comportamientos vocales como aclararse la garganta.

Las personas con tics o síndrome de Tourette hacen sus tics porque tienen una sensación de incomodidad o necesitan sentirse "bien", mientras que los niños y adolescentes con TOC realizan sus comportamientos repetitivos en respuesta a una obsesión.

 

Fuente: https://kids.iocdf.org/what-is-ocd-kids/co-occuring-conditions/

 
 

TOC y Síndrome de Tourette: reexaminar la relación

Al comienzo de este artículo, me gustaría agradecer a los cientos de niños a quienes he visto profesionalmente en mis más de veinticinco años de práctica clínica. Fueron tanto mis maestros como mis pacientes, en el sentido de que me abrieron los ojos a numerosas percepciones, algunas de las cuales se describen aquí. Muchos fueron lo suficientemente indulgentes como para describir su experiencia con el TOC y los problemas relacionados con un detalle tan exquisito que dieron forma a mi forma de pensar (y repensar) lo que creía saber sobre el TOC, el síndrome de Tourette (ST) y la multitud de características clínicas que a menudo presentados dentro de los mismos paquetes jóvenes. Algunos simplemente tenían TOC en sus formas familiares y otros solo tics. Pero muchos tenían una mezcolanza de características clínicas: TOC y ST y TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) y LD (trastornos del aprendizaje) y ODD (trastorno negativista desafiante) y ... lo que sea. Tuve innumerables oportunidades de conocer de primera mano sus experiencias tan cercanas a la génesis de sus propios trastornos. Como resultado, comenzó a surgir una imagen que coincidía con sus descripciones, pero a menudo contradecía los puntos de vista ortodoxos. Aquí esbozaré brevemente varias perspectivas que se derivan de un reexamen de la relación entre el TOC y el ST basado en esa imagen.

 

TOC vs Tics y síndrome de Tourette (T / TS.)

 

Es útil comenzar por examinar algunas de las opiniones comúnmente aceptadas sobre el TOC y los trastornos de tics, prestando más atención a los trastornos de tics, ya que es probable que los lectores de este artículo estén más familiarizados con el TOC. El TOC se caracteriza por obsesiones: frecuentes pensamientos o imágenes perturbadores y desadaptativos no deseados que una persona no puede sacar de su conciencia. Estos a menudo se asocian con comportamientos ritualizados, abiertos o encubiertos (compulsiones) que la persona se siente obligada a realizar en respuesta a sus obsesiones. Por lo general, estos están diseñados para reducir la angustia y / o prevenir un evento temido. Los tics son movimientos estereotipados repetitivos repentinos o emisiones fónicas que generalmente se consideran involuntarias y, a veces, están precedidas por impulsos. Los tics pueden ocurrir en ráfagas y tienden a aumentar y disminuir en severidad e intensidad con el tiempo. Pueden ser simples: repentinos, breves y sin sentido (por ejemplo, parpadeos, sacudidas de la cabeza, muecas, toses, ladridos, bufidos, etc.) o complejos, lentos y con más propósito (por ejemplo, oler cosas, tocar cosas, gritar obscenidades, etc.). contar cosas, trazar objetos, “igualar” objetos y repetir palabras o frases escuchadas, etc.) Los tics simples a menudo aparecen primero, y los tics complejos se desarrollan más tarde. El síndrome de Tourette se diagnostica cuando hay múltiples tics motores y uno o más tics fónicos durante el curso del trastorno.

El TOC puede comenzar a cualquier edad, pero por lo general comienza en la edad adulta temprana en las mujeres y algo antes en los hombres. El curso del trastorno puede variar mucho de un individuo a otro, pero en la mayoría de los casos el TOC persiste hasta la edad adulta, aunque su gravedad aumenta y disminuye. Entre las condiciones comórbidas más comunes se encuentran la depresión, otros trastornos de ansiedad, los trastornos alimentarios y el ST.

Los trastornos de tics generalmente comienzan en la mitad de la infancia y alcanzan su punto máximo durante la adolescencia temprana y, como el TOC, generalmente aumentan y disminuyen en gravedad con el paso de los años. En la edad adulta, los tics tienden a desaparecer o a desaparecer por completo. En el 15% de los adultos, los tics continúan presentando problemas moderados y el 10% experimenta problemas graves con los tics. Es imposible predecir el curso del trastorno en cualquier niño en particular. Si bien los tics en sí mismos pueden ser lo suficientemente problemáticos, muchas personas con tics, y la mayoría de las personas con ST, tienen características asociadas con una amplia variedad de otros trastornos. Entre las características más comunes que aparecen junto con los tics se encuentran la impulsividad, la falta de atención, la hiperactividad y la inquietud asociadas con el TDAH; los comportamientos y pensamientos obsesivos compulsivos asociados con el TOC; las dificultades de aprendizaje asociadas con los DA; la responsabilidad emocional, la irritabilidad, la ira y la agresión asociadas con los trastornos del estado de ánimo y el trastorno negativista desafiante; el miedo, la evitación y el apego asociados con los trastornos de ansiedad; la culpa y el desamparo asociados con la depresión; y los problemas de integración sensorial (por ejemplo, hipersensibilidad a texturas, olores, ruidos, luz) asociados con problemas de procesamiento sensorial. La mayoría de los niños con ST tienen síntomas de una o más afecciones asociadas. Algunos expertos dicen que esos niños tienen "TS Plus".

El TOC y el ST existen como entidades separadas según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (4ª edición) actual - DSM-IV. El TOC se clasifica como un trastorno de ansiedad, mientras que los trastornos de tics, incluido el ST, se encuentran entre los "trastornos que generalmente se diagnostican por primera vez en la infancia". Los enfoques de tratamiento actualmente favorecidos, tanto farmacológicos como psicológicos, para el TOC frente al T / ST también difieren. Para el TOC los tratamientos psicológicos de elección son las técnicas de terapia cognitivo-conductual (TCC) de prevención de exposición y respuesta (ERP) y terapia cognitiva (TC), mientras que el tratamiento farmacológico favorece la familia de antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina, selectivos y no selectivos ( ISRS (ISRS (ISRS)) y una variedad de medicamentos complementarios. Los tics / TS, por otro lado, tienden a ser tratados con las técnicas de TCC de manejo de contingencias, entrenamiento de relajación y entrenamiento de reversión de hábitos (TRH). Los medicamentos preferidos para el tratamiento de T / TS son los neurolépticos estándar (p. Ej., Haloperidol pimozida) y los neurolépticos atípicos (p. Ej., Risperidona olanzapina) y agonistas alfa-2 (p. Ej., Clonodina guanfacina). El TOC y el T / TS también se han considerado entidades claramente diferentes sobre la base de diferentes cursos y supuestas etiologías.

 

Sin embargo, a pesar de las distinciones descritas anteriormente, existe evidencia sustancial de que el TOC y el T / TS se superponen de maneras que sugieren una relación mucho más cercana. La frecuente concurrencia de síntomas de ambos trastornos en el mismo individuo es un indicio importante. Se ha informado que hasta el 60% de los que padecen ST tienen síntomas de TOC, se informa que el 50% de los niños con TOC han tenido tics y el 15% cumplió con los criterios para el ST. Además, la evidencia de estudios familiares y líneas de investigación genética sugiere que los trastornos están relacionados etiológicamente. Además, a nivel clínico, distinguir entre los síntomas del TOC y del T / TS puede ser difícil y, a veces, imposible. Incluso los expertos experimentados pueden tener dificultades para distinguir los tics complejos de las compulsiones. Esto puede presentar un dilema significativo para los médicos que intentan hacer un diagnóstico diferencial (¿tic o compulsión?) En tales circunstancias. Este no es un punto pequeño. Además de influir en las decisiones de tratamiento, el diagnóstico tiene implicaciones importantes para el curso previsto del trastorno del paciente, la elección probable del tratamiento y el pronóstico esperado para el individuo. Entonces, en esta etapa de la ciencia clínica y el arte, hay fuertes indicios de una interacción entre el TOC y el T / TS, lo que sugiere una relación tentadora. Sin embargo, siguen existiendo barreras formales para un marco conceptual claramente aclarado que aclararía la relación entre estos trastornos y que proporcionaría vías para soluciones prácticas a problemas clínicos que se encuentran con frecuencia. En el resto de este artículo ofreceré perspectivas sobre la relación entre el TOC y el T / ST basadas en años de experiencia clínica con estos trastornos.

 

Mis colegas del Behavior Therapy Center de Greater Washington y yo estamos convencidos de que nuestra adopción de las perspectivas descritas aquí ha facilitado enormemente nuestra comprensión de la naturaleza de los problemas que enfrentan nuestros pacientes y nuestros esfuerzos por brindar el tratamiento más eficaz posible. Mi esperanza es que los esfuerzos más amplios para comprender el TOC y sus variantes, y para desarrollar métodos más efectivos para ayudar a los pacientes y sus familias, puedan mejorarse al considerar estos puntos de vista. Además, he visto a pacientes y sus familias sentirse cómodos con las perspectivas que se describen a continuación, luchando por comprender la desconcertante variedad de síntomas que pueden ocurrir en la interfaz del TOC y el T / TS. Tengo la esperanza de que otros se beneficiarían de manera similar si estas ideas estuvieran más dispersas. Finalmente, espero que el esfuerzo científico más amplio para comprender el TOC en todas sus manifestaciones pueda beneficiarse de estos conocimientos extraídos de la observación y la práctica clínicas.

 

Tourettic TOC (TOCD)

 

Las formulaciones conceptuales actuales con respecto a la relación TOC y T / TS proporcionan una utilidad práctica mínima para los médicos, especialmente para los no especialistas en la práctica clínica diaria. Como se mencionó anteriormente, los límites entre los síntomas del TOC y el T / TS pueden ser borrosos, especialmente en lo que respecta a diferenciar los tics complejos de las compulsiones en los casos en que las acciones se repiten un número específico de veces de acuerdo con las reglas prescritas o hasta que se logra un sentimiento de "lo correcto". . Este grupo de síntomas no es infrecuente, sin embargo, a menudo es periférico a las discusiones sobre el TOC y su tratamiento. Puede resultar útil conocer los antecedentes personales o familiares de tics. El Dr. James Leckman y sus colegas de Yale describieron bien la importancia clínica del "TOC relacionado con los tics". Sin embargo, en la práctica clínica puede resultar difícil obtener información fiable de ese tipo. Además, la toma de decisiones clínicas en el tratamiento de tales clientes aún no se ha dilucidado claramente. El pensamiento categórico (¿tic o compulsión?) Y la ausencia de una perspectiva coherente y unificada sobre estos fenómenos pueden limitar innecesariamente las opciones de tratamiento y, por lo tanto, impedir el desarrollo de tratamientos más efectivos.

 

En un esfuerzo por abordar algunas de estas deficiencias en la literatura sobre TOC y T / TS, mi colega, David Keuler, y yo hemos propuesto en otro lugar (Mansueto y Keuler 2005) que existe un subgrupo clínico de individuos que se ven con frecuencia en el tratamiento y que presentan un grupo distinguible de síntomas que representan una combinación de características de TOC y T / TS. Argumentamos que estos individuos pueden identificarse fácilmente por su presentación clínica característica, ya sea que se puedan verificar o no antecedentes personales o familiares de T / ST. Llamamos a este subtipo “TOCD Tourettic” (TOCD) y sugerimos que es distinto de las formas “más puras” de TOC porque está fuertemente influenciado por características generalmente asociadas con T / TS.

 

Características distintivas de TOCD

 

Debido a que es muy similar al T / TS, los síntomas del TOCD, como los de muchos tics, están precedidos por sensaciones prodrómicas caracterizadas por malestar somático, no ansiedad. A diferencia del verdadero TOC, en el que las cogniciones (obsesiones) conducen a un estado emocional (afectivo) y, por lo general, al miedo al contenido de la obsesión, las personas que padecen TOCD informan experiencias sensoriales incómodas, como malestar físico en partes del cuerpo, como manos, ojos, estómago, etc. , o una angustia o tensión psicológica difusa, por ejemplo, "en mi cabeza" o "en mi mente". Estas molestias localizadas o generales en el paciente con TOCD tienden a aliviarse con una variedad de respuestas motoras, que incluyen "nivelar las cosas", hacer cosas con ciertos números, colocar elementos, tocar y retocar cosas, hacer cosas simétricamente, etc. el requisito de que estas acciones se realicen “justo” o “justo” para aliviar el malestar somático / psicológico. A diferencia de los informes de experiencias subjetivas asociadas con las formas clásicas de TOC, los individuos describen una ausencia relativa de miedo o preocupaciones sobre las consecuencias catastróficas que podrían ocurrir si no se llevaran a cabo las acciones requeridas. En cambio, es probable que haya preocupaciones de que la incomodidad pueda ser intolerable o interminable si las acciones no se hacen o se hacen mal. Algunas personas que padecen TOCD pueden informar una sensación vaga de que “podría suceder algo malo” si no se llevan a cabo las acciones necesarias, pero por lo general carecen de las características obsesivas más elaboradas de la persona que padece TOCD típica. Asimismo, las acciones requeridas no funcionan en la modulación de la ansiedad y / o prevención de consecuencias catastróficas, típicas de las compulsiones en el TOC. Los síntomas característicos de TOCD pueden aparecer solos o pueden existir en combinación con los síntomas clásicos de TOCD. Otros escritores han notado tales grupos de síntomas en poblaciones clínicas, y se han referido a ellos de diversas formas como "tics cognitivos", "rituales basados ​​en los sentidos", "satisfacción sensorial" y "TOC del factor II".

 

Indicadores históricos de TOCD

 

No es raro que el TOCD haya sido precedido por ciertos "indicadores históricos", signos tempranos de hipersensibilidad sensorial (por ejemplo, reacciones táctiles defensivas a las etiquetas de la ropa, costuras, telas ásperas, confinamiento de la ropa, etc.); múltiples trastornos comórbidos, particularmente trastorno por déficit de atención, trastornos del aprendizaje, impulsividad y problemas de autocontrol emocional; una respuesta débil, o ninguna respuesta, a la monoterapia con ISRS; y una respuesta débil, ninguna respuesta o una respuesta anómala a la terapia de prevención de exposición y respuesta (ERP). A veces, pero no típicamente, los síntomas incluyen imágenes agresivas o horripilantes sexuales intrusivas.

La perspectiva TOCD abre la puerta a una gama más amplia de posibilidades de tratamiento que se extraen de una perspectiva categórica ortodoxa. Los pacientes con TOCD son atendidos en nuestra clínica con regularidad. En lugar de verse limitados por las recomendaciones de tratamiento habituales, es probable que nuestros pacientes reciban una combinación de enfoques terapéuticos extraídos de los "kits de herramientas" de TOC y T / TS. La ERP y la terapia cognitiva con frecuencia se mejoran con el entrenamiento de relajación, estrategias de sustitución, como la TRH, en la que las respuestas requeridas se desalientan mediante la práctica de respuestas que son incompatibles o al canalizar sus impulsos en direcciones de respuestas menos perturbadoras o molestas. Se anima a los pacientes que utilizan estas técnicas a suprimir las respuestas no deseadas durante intervalos cada vez más largos. En el lado de la medicación, los profesionales médicos altamente capacitados con quienes colaboramos regularmente están dispuestos a aumentar los medicamentos ISRS con agonistas alfa-2, o con neurolépticos típicos y atípicos con mayor confianza, incluso cuando la práctica parece cruzar los límites de prescripción de diagnóstico estándar. Son metódicos y juiciosos en su enfoque de la adición de otros medicamentos, en particular estimulantes, debido a su potencial para iniciar o exacerbar los tics en algunos casos.

 

Hemos utilizado ERP durante años con nuestros pacientes, incluso aquellos que fueron identificados principalmente como pacientes T / TS, y hemos observado lo que la investigación reciente ha comenzado a confirmar, que este enfoque no necesariamente da como resultado el efecto rebote que se esperaría cuando Las tácticas de supresión de respuestas se aplican a los tics aparentes, y las respuestas repetitivas a menudo responden favorablemente a estas técnicas. Al aplicar una gama más amplia de técnicas terapéuticas a nuestros pacientes con TOCD, hemos tenido un éxito creciente en ayudar a estas personas a lograr un mayor grado de dominio de sus síntomas. Recomiendo que otros médicos adopten la perspectiva TOCD en sus esfuerzos por ayudar a estos pacientes.

 

Ayudando a los pacientes y sus familias a entender el "síndrome de la sopa de letras"

 

La comunicación sobre la naturaleza de sus problemas a los pacientes y sus familias es un paso inicial crucial en la práctica terapéutica. Muchos de nuestros pacientes acuden a nosotros porque se ha detectado TOC entre un complejo de otros diagnósticos. He llegado a referirme a la desconcertante variedad de diagnósticos que tan a menudo se asignan a los niños que ingresan a nuestras oficinas como el "síndrome de la sopa del alfabeto". Los tics o el ST pueden o no estar en la combinación de diagnóstico, pero entre las afecciones comúnmente co-diagnosticadas se encuentran el trastorno por déficit de atención (ADD), las discapacidades de aprendizaje (LD), el trastorno negativista desafiante (ODD), a menudo al menos un diagnóstico diseñado para explicar los “colapsos” emocionales del niño (la depresión o el trastorno del estado de ánimo son típicos) y, recientemente, el diagnóstico no oficial de trastorno del procesamiento sensorial (SPD). Estos niños y sus padres quieren saber cómo desarrollaron tantas cosas mal en ellos. A menudo, cuando los veo, el niño y los padres están "manipulados", desconcertados y lejos de estar convencidos de que todavía están en el camino terapéutico correcto. Las preguntas sobre los diagnósticos adecuados, los enfoques terapéuticos adecuados y el papel de la medicación son lo más importante en sus mentes.

 

Una gran proporción de estos pacientes (ciertamente no todos, hay otras rutas hacia la sopa de letras) tienen características distintivas de TOCD junto con la variedad de afecciones asociadas que ocurren con tanta frecuencia junto con un sistema nervioso que es propenso a desarrollar tics, pero que puede no manifestar el tipo de tics simples que son más fáciles de identificar. Las visitas anteriores a profesionales de la salud mental generalmente fomentaron la opinión de que el niño padecía un grupo de trastornos aparentemente no relacionados. En nuestra clínica vemos la situación de manera diferente; lo vemos como una serie de problemas que resultan de un sistema nervioso en desarrollo, del cual emergen características clínicas que atraviesan una variedad de categorías de diagnóstico. El "sistema nervioso touretético" es "el cabello que se activa, se excita fácilmente y es difícil de asentar". Esto sugiere que los mecanismos excitadores dentro de sus sistemas nerviosos, los que inician y energizan acciones y sentimientos, generalmente funcionan bien; pero que los mecanismos inhibidores complementarios que modulan estas funciones no están a la altura. Esta asincronía ciertamente puede presentar desafíos para los padres, maestros, miembros de la familia y compañeros. La particular combinación de características dificulta que el niño se adapte a los requisitos que la sociedad establece para los niños, por ejemplo, “sentarse quieto en clase, prestar atención al maestro y aprender el material”, “esperar su turno” o "Guarda tus juguetes y ven a la mesa".

 

Dado que conceptualmente el TOCD está relacionado con un “sistema nervioso touretético” (pero no necesariamente con los tics, per se), la variedad de “trastornos” puede verse como el grupo de condiciones asociadas comunes al T / ST. Al igual que en los casos de “TS Plus”, es probable que muchos de los síntomas neurológicos mejoren únicamente a través de la maduración. El sistema nervioso en desarrollo logra una mayor armonía y equilibrio que se caracteriza por la disminución o desaparición de los tics en la mayoría de los pacientes en la edad adulta. La idea de que el tiempo puede estar “de nuestro lado” puede ser reconfortante para el individuo y la familia que se sienten golpeados por los problemas que los llevaron a la terapia. El esfuerzo terapéutico se convierte en un esfuerzo grupal, con el objetivo mayor de mantener al niño fuera de problemas y encaminado hacia un futuro esperanzador.

El lenguaje utilizado para describir las condiciones clínicas también es importante. Los niños pueden sentirse como "bienes dañados" cuando se les dice que tienen trastornos neurológicos. Sin embargo, responden de maneras notablemente positivas cuando se les describe como "más vivos", con "sistemas nerviosos sobrealimentados", rebosantes de energía que es casi imposible de contener, que se derrama en ráfagas de comportamiento, emociones y espontaneidad ". ¡Una metáfora puede marcar una gran diferencia! Conducen un Ferrari a lo largo de la vida, mientras que la mayoría de los demás conducen un Toyota. El motor puede estar de mal humor, el manejo puede ser nervioso y peculiar, y si se conduce descuidadamente, es un accidente o una multa por exceso de velocidad esperando a que ocurra. Pero, cuando sabe cómo manejarlo, es el vehículo más impresionante de la carretera. (Si eso parece demasiado machista, entonces puede ser la imagen de un caballo de carreras de pura sangre asustadizo y, a menudo, difícil de controlar entre una manada de "viejos nellies"). Los pequeños cofres se hinchan de orgullo y los padres ven a su hijo con una nueva luz.

 

Eso todavía plantea un desafío importante, dada la a menudo formidable variedad de problemas que deben abordarse en esferas importantes de la vida del niño y la naturaleza poco cooperativa del sistema nervioso que subyace a esos problemas. Al seleccionar cuál de los problemas debe enfrentarse de manera más agresiva, las batallas deben elegirse sabiamente. Es útil que el terapeuta sea humilde al establecer metas para el tratamiento y se resista a los planes audaces de "arreglar al niño" en todos los aspectos. La paciencia y la aceptación de las imperfecciones por parte de otros pueden ser terapéuticamente beneficiosas, más realistas y, por lo tanto, más efectivas a largo plazo.

Pero con la educación adecuada y el apoyo de personas importantes (padres, hermanos, otros miembros de la familia, maestros, amigos, entrenadores, etc.) y con una familia individual orquestada y (siempre que sea posible), intervenciones escolares extraídas de principios conductuales cognitivos respaldados empíricamente, existe una excelente oportunidad para ayudar al niño a mantener el rumbo. Una perspectiva positiva es invaluable; ya que en muchos casos el curso del tratamiento puede ser duro. Es útil señalar que, si bien el curso del tratamiento puede ser muy desafiante, los niños como estos pueden tener un potencial maravilloso. Muchos adultos animados, enérgicos, divertidos, creativos, amantes de la diversión, exuberantes, innovadores, empáticos, incansables, apasionados, curiosos, luchadores, formidables e implacables surgieron de estos cimientos inestables. Con las energías canalizadas en la dirección correcta, estos sistemas nerviosos "extra vivos" naturalmente energéticos pueden sobrecargar a un formidable adulto joven.

 

Comprensión y cortocircuito de una forma de desarrollo del TOC

A lo largo de los años de tratar con niños que habitan el mundo TOCD y la sopa de letras, he tenido innumerables oportunidades de observar a los niños en todas las etapas posibles de experimentar y afrontar el TOC, el T / TS y el TOCD en todas sus manifestaciones, combinaciones y permutaciones. . Entre los momentos de “Eureka” estuvo la constatación de que el sustento de un “sistema nervioso touretético” puede, con el paso del tiempo, evolucionar hacia una forma clásica de TOC en adultos, a veces con reverberaciones de las características touretéticas, pero a menudo sin rastro de sus orígenes. ¿Cómo pudo pasar esto? Déjame esbozar los pasos.

 

Fase 1: un niño nace con un "sistema nervioso de Tourettic".

Fase 2: Surgen características clínicas secundarias asociadas; Surgen tics simples (opcional). Fase 3: Surgen las características de TOCD (compulsiones / tics complejos).

Fase 4: Las elaboraciones cognitivas se adjuntan a tics / compulsiones complejos.

Fase 5: Se desarrolla el TOC clásico (cognitivo / afectivo), las características de la touretética disminuyen o desaparecen (pero pueden persistir en algunos individuos).

 

En este escenario, las bases para una forma de TOC del desarrollo touretético se establecen cuando un niño nace con un "sistema nervioso touretético": rápido para excitarse, lento para callar, irritable, muy excitante, con un mecanismo inhibidor en el desarrollo que no está a la altura de la tarea de manteniendo los impulsos bajo control. (Nota: Es posible que estas características del sistema nervioso puedan adquirirse a través de mecanismos como "PANDAS" - Trastorno neuropsiquiátrico autoinmune pediátrico asociado con infección estreptocócica). Si bien los tics pueden surgir en algunos, muchos niños exhibirán varias combinaciones de características conductuales / psicológicas asociadas con el “sistema nervioso tourettic” (problemas de atención, impulsividad, explosividad, problemas de procesamiento sensorial, etc.) sin ningún tics discernible. Las características del TOC de Tourettic surgen y generan "demandas" de comportamiento en el individuo (en lo que respecta a la simetría, los requisitos "justos" o "justos", igualar, ordenar, tocar, etc.) impulsados ​​por tensión física localizada, malestar somático generalizado, y angustia psicológica difusa (pero no obsesiones y ansiedad, como en las formas clásicas de TOC). Sin embargo, con el tiempo, las atribuciones cognitivas primitivas se asocian con estos esfuerzos recurrentes para poner fin a la angustia ("o podría suceder algo malo"). Las "superposiciones" cognitivas pueden volverse más específicas y más elaboradas para convertirse en preocupaciones clásicas del TOC, como: "Mis padres sufrirán daños", "Dios se enojará conmigo" o "Puede que me enferme". Dado que estas son ideas que provocan ansiedad, un TOC cognitivo-afectivo clásico surge de las materias primas de la touretética y continúa coexistiendo con los componentes sensorio-motores, o sobreviviendo a estos elementos a medida que el sistema nervioso madura y las características de la tourettic desaparecen. Las características clásicas del TOC son entonces el familiar TOC debilitante crónico que no disminuye ni desaparece de manera característica con el paso a la edad adulta. Una implicación muy importante puede extraerse con éxito: la intervención temprana con pacientes con TOCD puede cortocircuitar la formación del TOC clásico con su potencial de convertirse en una aflicción de por vida.

 

Conclusión: Integración conceptual de TS y TOC

 

Las ideas y perspectivas presentadas aquí, aunque se derivan de una amplia experiencia clínica, mucha reflexión y razonamiento deductivo van desde algo hasta muy especulativos. El tiempo dirá cuáles y cuántas de estas ideas recibirán la validación empírica necesaria para una amplia aceptación por parte de las comunidades clínica y científica. En esta etapa inicial de esfuerzos para comprender la relación entre el TOC y el ST, y para desarrollar tratamientos efectivos para estos trastornos, los puntos de vista conceptuales presentados aquí tienen ventajas potenciales. En primer lugar, describen las interacciones entre dos afecciones con frecuencia comórbidas y curiosamente relacionadas. En segundo lugar, describen las relaciones funcionales entre las experiencias subjetivas comunes a los individuos en estos grupos clínicos y los patrones de comportamiento repetitivo problemático que exhiben. En tercer lugar, brindan una gama más amplia de opciones de tratamiento para abordar de manera efectiva un subgrupo clínico desafiante. En cuarto lugar, señalan un mecanismo potencial en el que la etiología del TOC se remonta a los orígenes de la touretética. En quinto lugar, proporcionan la unificación conceptual de fenómenos clínicos aparentemente dispares pero comúnmente coexistentes.

 

Charles S. Mansueto, PhD

Director of the Behavior Therapy Center of Greater Washington in Silver Spring, MD.

Fuente: https://iocdf.org/expert-opinions/ocd-and-tourette-syndrome/

 

¿Cómo elegir al/la terapeuta correcto/a?

Si está listo para recibir tratamiento para su TOC, ¡felicitaciones por comenzar este importante viaje! Su primer paso será encontrar un terapeuta.

Un terapeuta es alguien que trabaja en el campo de la salud mental y brinda terapia como tratamiento. Los terapeutas pueden tener títulos de doctorado (incluidos PhD, PsyD, EdD) o maestrías (incluidos MSW, MA, MS) y pueden estar en disciplinas como psicología, trabajo social, consejería y terapia matrimonial y familiar.

Los terapeutas tienen diferentes tipos de educación y capacitación, pero no hay ningún beneficio o inconveniente inherente en ver un tipo sobre otro. Todo tipo de terapeutas, ya sea con un doctorado o una maestría, están capacitados para realizar este trabajo y están capacitados para ayudarte.

Si bien hay muchos terapeutas para elegir, encontrar uno que pueda diagnosticar y tratar eficazmente el TOC puede ser un desafío para muchos pacientes y familias. Algunas estimaciones indican que pueden pasar de 14 a 17 años desde la aparición de los síntomas para que una persona obtenga un diagnóstico adecuado y un tratamiento eficaz para el TOC. Una de las razones de este retraso es la dificultad de encontrar un terapeuta local que pueda diagnosticar y tratar el TOC de manera eficaz.

 

¿Por qué la demora?

·      Ocultar síntomas.

·      Algunas personas optan por ocultar sus síntomas, a menudo por temor a la vergüenza o el estigma. Esto hace que muchas personas con TOC no busquen la ayuda de un profesional de la salud mental hasta muchos años después de la aparición de los síntomas.

·      No hay suficiente conciencia pública sobre el TOC.

·      Hasta hace poco, muchas personas no sabían que existía un nombre para su trastorno y, sin nombre, asumían que no había tratamiento.

·      Falta de formación adecuada en los profesionales de la salud mental.

·      Las personas con TOC a menudo reciben un diagnóstico inicial incorrecto de los profesionales de la salud mental y pueden terminar viendo a muchos médicos y terapeutas en el transcurso de varios años antes de obtener finalmente el diagnóstico correcto.

·      Dificultad para encontrar terapeutas locales que puedan tratar eficazmente el TOC.

·      No poder pagar el tratamiento adecuado.

 

Encontrar un tratamiento eficaz para el TOC

 

La Guía práctica de la APA de 2013 para el tratamiento de pacientes con trastorno obsesivo compulsivo recomienda comenzar el tratamiento del TOC con un tipo de terapia cognitivo-conductual (TCC) llamada prevención de exposición y respuesta (ERP), que tiene la evidencia más sólida que respalda su uso en el tratamiento del TOC. También se ha demostrado que la terapia de aceptación y compromiso (ACT) utilizada junto con ERP es útil para los pacientes con TOC.

 

Consejos para encontrar el terapeuta adecuado

 

Hay muchos factores a considerar al elegir el terapeuta adecuado. Además de las cuestiones prácticas, como si aceptan su seguro, si la ubicación de su oficina es conveniente para usted, etc., también debe asegurarse de que su nuevo terapeuta sea alguien con quien se sienta cómodo trabajando.

Además, recuerde que algunos terapeutas tratan mejor el TOC que otros. Es importante entrevistar a los terapeutas para averiguar si saben cómo realizar bien la terapia de prevención de exposición y respuesta (ERP). Su consulta inicial puede realizarse por teléfono o en persona.

Los profesionales de la salud mental también brindan cada vez más sus servicios a través de videoconferencias (como Zoom, Skype, etc.) o por teléfono, una práctica llamada teleterapia.

 

Independientemente de la forma en que reciba su tratamiento para el TOC, recuerde:

 

·      Tiene derecho a hacer preguntas. ¡Esta es tu vida y tu salud mental!

·      Si el terapeuta es cauteloso, oculta información o se enoja con sus solicitudes de información, probablemente debería buscar en otra parte.

·      Si el terapeuta aprecia lo importante que es esta decisión para usted y es abierto, amigable y conocedor, ¡es posible que tenga una joya de terapeuta!

·      Su relación con el terapeuta es importante, especialmente porque potencialmente le pedirán que haga cosas que le resulten incómodas como parte de su tratamiento.

 

Aquí hay algunas buenas preguntas para hacer mientras considera si el terapeuta es una buena opción:

·      "¿Qué técnicas utiliza para tratar el TOC?". Si el terapeuta es vago o no menciona la terapia cognitivo-conductual (TCC) o la prevención de exposición y respuesta (ERP), tenga cuidado.

·      "¿Utiliza la prevención de exposición y respuesta para tratar el TOC?". Tenga cuidado con los terapeutas que dicen que usan CBT pero no serán más específicos.

·      “¿Cuál es su formación y experiencia en el tratamiento del TOC? Los antecedentes de capacitación y los títulos de licencia para los profesionales de la salud mental que tratan el TOC pueden tener un aspecto diferente, como se describe al principio de esta hoja informativa. Incluso podría considerar buscar un aprendiz con licencia previa que trabaje directamente bajo la supervisión de un especialista. Al final, lo importante es preguntarles sobre su familiaridad con el TOC y tratarlo siguiendo las mejores prácticas (por ejemplo, con ERR, ACT).

 

Algunas señales positivas que pueden ayudarlo a aprender más sobre la formación de un terapeuta:

·      Son miembros de la International OCD Foundation (IOCDF)

·      Son miembros de la Association for Behavioral and Cognitive Therapies (ABCT)

·      ¿Han asistido a talleres especializados enfocados en el TOC y su tratamiento, como el que ofrece el Instituto de Capacitación en Terapia de Comportamiento (BTTI) del IOCDF?

·      ¿Han asistido alguna vez a la Conferencia Anual de TOC?

·      "¿Cuánto de su práctica actualmente involucra trastornos de ansiedad?" Una buena respuesta sería superior al 25%.

·      "¿Siente que ha sido eficaz en su tratamiento del TOC?" Debe ser un "Sí" sin reservas.

·      "¿Cuál es su actitud hacia la medicación en el tratamiento del TOC?" Si son negativos con respecto a la medicación, es una mala señal. Si bien no es para todos, los medicamentos pueden ser un tratamiento muy eficaz para el TOC.

·      "¿Está dispuesto a dejar su oficina si es necesario para hacer terapia conductual?” A veces es necesario salir de la oficina para realizar un ERP eficaz, por lo que la respuesta debería ser "Sí".

 

 “How to Choose a Behavior Therapist” by Michael Jenike, MD

Fuente: https://iocdf.org/ocd-finding-help/how-to-find-the-right-therapist/

 

¿Qué necesitan saber las familias de PANDAS/PANS sobre COVID-19?

Con todas las incógnitas, puede ser difícil para las familias de PANDAS navegar por esta compleja combinación de enfermedades.

A medida que la pandemia de COVID-19 continúa afectando nuestra vida diaria, la información contradictoria de diferentes fuentes se ha vuelto común. Se ha vuelto cada vez más difícil saber qué pautas debe seguir la persona promedio, y mucho menos qué deben hacer las personas con PANDAS.

Otra gran pregunta es cómo interactúan el coronavirus y los PANDAS / PANS. Las familias de PANDAS tienen nuevas preocupaciones y preguntas todos los días. Por ejemplo, ¿los que contraen COVID-19 con PANDAS enfrentan un mayor riesgo de enfermedad grave? ¿Las personas con enfermedad PANDAS tienen un mayor riesgo de sufrir efectos secundarios de la vacuna?

Recientemente, la Red PANDAS realizó una encuesta de 670 familias PANDAS para dar más información sobre cómo las familias se han visto afectadas durante la pandemia. Además, explican cómo las familias han estado manejando la vida de sus hijos. Y brindan consejos para controlar la enfermedad PANDAS durante COVID-19.

Conclusiones de la encuesta

Este verano, PANDAS Network recopiló datos autoinformados de las familias para evaluar los efectos del COVID-19 en los niños diagnosticados con PANDAS y PANS. Descubrieron que a la mayoría de los niños y jóvenes les está yendo bien mental y físicamente, a pesar de la pérdida de conectividad. La mayoría de los encuestados fueron diagnosticados formalmente con PANDAS o PANS, tenían 18 años o menos y pasaban su tiempo libre en interiores durante la pandemia.

La mayoría de los encuestados no fueron diagnosticados con COVID-19 y no tenían ningún síntoma relacionado. De aquellos que experimentaron síntomas de COVID-19, independientemente del diagnóstico de COVID-19, notaron síntomas comunes de coronavirus. Estos incluyen dolor de cabeza, dolor de garganta, fiebre, dolores musculares o corporales, escalofríos y pérdida del gusto u olfato.


¿Deberían las personas con PANDAS recibir la vacuna COVID-19?

Las familias pueden tener preocupaciones sobre los efectos secundarios de la vacuna COVID-19. Más del 45% de las personas encuestadas que no tienen la intención de vacunar a su hijo debido a preocupaciones sobre la seguridad. La mayoría de los niños y jóvenes de la encuesta de la Red PANDAS no habían sido vacunados. Pero el 24% que declaró que su niño o joven había sido vacunado informó efectos secundarios comunes de la vacunación. Estos incluyen dolor en el lugar de la inyección, fatiga y dolor de cabeza. De las personas vacunadas en la encuesta, la mayoría no notó un aumento en los síntomas de PANDAS / PANS dentro de 1 a 5 días después de su primera dosis. Solo el 1% experimentó un aumento en los síntomas difíciles relacionados con PANDAS / PANS después de su segunda vacunación.

La vacuna puede ayudar a prevenir enfermedades graves por COVID-19 en adultos sanos. Pero no está aprobado para todos los niños en este momento. Si usted o su hijo con PANDAS / PANS son elegibles para la vacuna COVID-19 y no están seguros de si es una buena opción, el mejor curso de acción es discutir los riesgos y beneficios con su proveedor médico. Su proveedor conoce mejor su historial médico, el de su hijo y el de su hijo. Ellos pueden brindarle la evaluación y la recomendación más precisas para su caso particular.


¿Afectará COVID-19 a los niños con PANDAS de manera diferente?

Como cualquier virus puede desencadenar un brote de síntomas en niños con PANDAS o PANS, también puede hacerlo el COVID-19.

Otra preocupación es que algunos niños tienen tics que provocan conductas como lamerse los dedos, tocarse la cara y frotarse los ojos, aumentando el riesgo de contraer COVID-19 con PANDAS. Asegúrese de que su hijo mantenga las manos limpias para minimizar este riesgo. Además, los niños con síntomas de TOC o temores de contaminación pueden experimentar ansiedad como resultado de lavarse las manos, limpiar objetos y salir a la calle.

¿Ayuda el distanciamiento social a los niños con PANDAS?

El distanciamiento social es importante para todos los que no están vacunados. Si su hijo es demasiado pequeño para la vacunación, o si elige no vacunar a su hijo, el distanciamiento social es un método para ayudar a evitar contraer COVID-19. Sin embargo, el aislamiento social prolongado puede contribuir a una mala salud mental y afectar el aprendizaje. También puede afectar la interacción con los demás, que es esencial para el bienestar.

Un tercio de los padres encuestados por PANDAS Network sintieron que el aprendizaje remoto impactaba negativamente en el rendimiento académico de sus hijos. Sabemos que muchos niños aprenden mejor en un salón de clases y muchos niños quieren volver a la escuela. Pero el impulso para regresar a la escuela se ha topado con la variante Delta, que es más contagiosa. Los padres que cuestionen el regreso de su hijo a la escuela deben discutir esto con el médico de su hijo para ayudar a determinar qué es lo mejor.

 

¿Los niños con PANDAS tienen más riesgo de contraer COVID-19?

Es poco probable que los niños con PANDAS o PANS tengan un riesgo mayor que otros niños de contraer COVID-19. Para obtener más orientación sobre este tema, PANDAS Network le preguntó al Dr. Kenneth Bock de Bock Integrative Medicine en Red Hook, Nueva York, su perspectiva sobre lo que las familias deben saber con respecto a PANDAS / PANS y COVID-19.

El Dr. Bock dice: “Claramente [los niños PANDAS / PANS] tienen condiciones de salud subyacentes y desregulación e inflamación inmunes, así que tenemos que decir que tienen condiciones de salud subyacentes… La buena noticia es que los niños con coronavirus parecen tener una enfermedad más leve , como regla general, lo cual es reconfortante, y no creo que nadie sepa exactamente por qué. Creo que cada vez que tienes una disfunción inmunológica, los coloca en una categoría diferente. No es una razón para tener miedo, pero los padres solo deben ser más conscientes ".

Bock agrega que, si bien los niños con PANDAS o PANS tienen desregulación inmunológica, no tienen el mismo nivel de riesgo que un niño inmunodeprimido, afirmando que "los niños PANDAS / PANS no caen EN NINGÚN CASO en esa esfera [de estar inmunodeprimido]". Sin embargo, los niños corren un mayor riesgo en general con la variante Delta3, por lo que seguir todas las pautas de seguridad y salud es fundamental para evitar que los niños contraigan COVID-19.

¿Deben los niños con PANDAS tomar AINE?

Los médicos pensaban anteriormente que tomar ibuprofeno mientras estaba enfermo con COVID-19 podría provocar complicaciones. Pero investigaciones posteriores no muestran tal vínculo. Para los niños con PANDAS o PANS, controlar las respuestas inflamatorias es fundamental para reducir la gravedad de los síntomas durante los brotes. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno pueden ser útiles para los niños con PANDAS o PANS durante los brotes. Siempre pregunte a su proveedor sobre los riesgos y beneficios del uso de medicamentos.

Además de controlar los síntomas de PANDAS / PANS a corto plazo con AINE, el Dr. Bock dice que el apoyo al sistema inmunológico debe seguir siendo una prioridad para controlar los brotes de síntomas. Recomienda tomar probióticos de alta calidad para regular la inmunidad. Los suplementos como vitamina D, zinc, aceite de pescado omega-3 de alta calidad y vitamina A también ayudan. Agrega que "es importante tener en cuenta que dado que las vitaminas A y D son solubles en grasa, si se toman durante períodos prolongados de tiempo, se debe considerar la verificación de los niveles en sangre".

Cómo mantener saludable a su hijo con PANDAS durante el COVID-19

Para mantener sanos a los niños con PANDAS, es fundamental apoyar su sistema inmunológico. Esto significa dormir bien, llevar una dieta saludable, mantenerse hidratado y evitar los alimentos inflamatorios. El Dr. Bock dice que "COVID-19 provoca inflamación, así que evite el azúcar y coma alimentos integrales, proteínas magras y frutas y verduras". Además, asegúrese de que su hijo se lave las manos con frecuencia con agua y jabón o un desinfectante de manos a base de alcohol y evite a las personas enfermas.

Mantenerse saludable, distanciarse socialmente y lavarse las manos es importante. Pero es fundamental mantener una buena salud mental tanto como sea posible durante el COVID-19. En la encuesta de PANDAS Network, la mitad de las familias informaron que su hijo tenía un aumento de la ansiedad general. Un tercio informó un aumento en los síntomas del TOC, depresión, dificultad para dormir y otros síntomas de salud mental.

Los métodos que los encuestados sugirieron para apoyar la salud mental durante la pandemia incluyeron permitir más tiempo para que su hijo se relaje con la familia y flexibilizar las reglas para el tiempo de pantalla o los juegos. Además, sugirieron proporcionar salidas creativas, como artes y manualidades, para distraer a su hijo, ocupar su tiempo y reducir el estrés. Según el Dr. Bock, el estrés puede ser inmunosupresor, por lo que es imprescindible mitigar el estrés tanto como sea posible. También puede ser útil hablar con un terapeuta o un profesional de terapia cognitivo-conductual (incluso virtualmente) y conectarse con grupos para obtener apoyo adicional de PANDAS / PANS.

 

Fuente: https://pandasnetwork.org/pandas-and-covid-19/